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sobre O Grove
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En pleno corazón de las Rías Baixas y unido al continente por un istmo de arena, O Grove es un pueblo donde el mar manda. Con unos 11.000 habitantes y la vida pegada al agua, el marisqueo y las bateas no son decorado: forman parte del día a día.
La ría está salpicada de plataformas de cría de mejillón y alrededor de ellas gira buena parte del pulso local: puerto, lonja, conversaciones sobre mareas y barras donde el producto marca la pizarra. Al otro lado del puente, A Toxa pone el contrapunto más pausado, pero O Grove sigue mirando a la ría.
Qué ver en O Grove
El Parque Natural de Carreirón es la cara más tranquila: dunas, pinar y senderos con vistas abiertas a la ría de Arousa. Es buena zona para caminar y observar aves.
La ermita de San Sebastián, en el monte Siradella, funciona como mirador. Desde arriba se entiende la forma de la península y el entramado de bateas; con buena visibilidad, se alcanzan a ver las islas Cíes y Ons a lo lejos.
En playas, A Lanzada es la más conocida por extensión y ambiente. Si te apetece algo más resguardado, prueba Area da Cruz, Raeiros o Castiñeiras.
El Acuario de O Grove es pequeño, pero viene bien para poner nombre a la fauna de las rías, sobre todo si viajas con niños.
Remata con un paseo por el puerto pesquero; si madrugas, verás más movimiento.
Qué hacer
Aquí se come en serio: percebes, navajas, almejas, berberechos, centollo y mejillón de batea, según temporada. Lo más sensato es caminar por el paseo marítimo y elegir con cabeza, fijándote en la carta y en el producto del día.
Para caminar, la Ruta Marítima Pedestre bordea tramos de costa con vistas cambiantes, y la Ruta do Siradella sube sin grandes exigencias hasta los miradores.
Las excursiones en barco por la ría suelen incluir parada en bateas y explicación del cultivo del mejillón; algunas añaden degustación a bordo.
También hay opciones de kayak, paddle surf, vela y windsurf, con alquiler y cursos.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta del Marisco, a principios de octubre, concentra gran parte de la atención: casetas de degustación, ambiente en la calle y mucha afluencia.
En agosto se celebran las fiestas de San Martín, con verbenas, actividades y procesión marinera. En enero, la Romaría de San Sebastián reúne a vecinos y devotos en el entorno del monte.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Pontevedra se llega en unos 30 km por la PO-308 y la PO-316. Desde Santiago, acceso por la AP-9 y después la PO-548. Hay autobuses regulares desde ambas ciudades.
Mejor época
Verano encaja si vienes por playa, pero es cuando más gente encontrarás. Primavera suele equilibrar luz, temperatura y menos saturación. Octubre tiene tirón por la Fiesta del Marisco: conviene prever alojamiento y mesa con antelación.
Errores típicos
- Aparcar tarde en días de playa o durante eventos: si puedes, llega temprano o deja el coche y muévete a pie.
- Ir a A Lanzada en horas punta esperando calma: para un baño más tranquilo, prueba otras playas del municipio.
- Improvisar en octubre: durante la Fiesta del Marisco sube la demanda y se nota en colas y disponibilidad.