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sobre Tordoia
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En plena comarca de Ordes, entre colinas suaves y valles pequeños, Tordoia se recorre sin prisa. Con unos 3.600 habitantes, conserva esa Galicia rural de parroquias, caminos estrechos, prados húmedos y un verde que cambia mucho según el mes. No esperes un “centro” turístico: aquí manda la dispersión, y lo más interesante suele estar repartido en aldeas a pocos minutos en coche.
Qué ver
- Iglesia parroquial de Santiago de Tordoia: parada corta para situarte y entender el tipo de arquitectura religiosa local.
- Iglesias, cruceiros y hórreos por las parroquias: aparecen junto a cementerios, carballeiras o cruces de caminos; son pequeñas piezas que cuentan mucho del paisaje humano.
- Pazos y casas señoriales: la mayoría se ven desde fuera; fíjate en la cantería, los escudos y los cierres tradicionales.
- Molinos de agua (muíños) junto a regatos: algunos cuidados, otros medio ocultos por la vegetación, con ese aire de trabajo antiguo.
Qué hacer
Lo mejor es caminar tramos cortos por pistas y caminos rurales entre prados y manchas de roble y castaño, parando donde apetezca a hacer fotos de arquitectura popular. Si te tira la naturaleza, las riberas y zonas de bosque son las más agradecidas para observar aves y escuchar el agua.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el núcleo principal y visita rápida a la iglesia de Santiago.
- Ruta en coche por una o dos parroquias cercanas buscando hórreos, cruceiros y alguna casa señorial (siempre desde el exterior).
- Remate con un paseo breve junto a un regato para localizar algún muíño.
Mejor época
- Primavera y principios de otoño: luz suave, campos vivos y buenas caminatas sin calor.
- Invierno: muy verde, pero conviene contar con lluvia y barro en caminos; ajusta el plan a paseos cortos y calzado adecuado.