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sobre Mañón
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En el extremo nororiental de A Coruña, ya en la comarca de Ortegal, Mañón es un municipio pequeño (en torno a 1.300–1.400 habitantes) donde la Galicia rural va a su ritmo. Praderas y monte bajan hacia un litoral de acantilados y calas abiertas al Atlántico, con ese cielo cambiante que aquí manda más que el reloj.
El territorio se reparte en aldeas y parroquias, con piedra, hórreos y muros con musgo. El mar está cerca, pero conviene venir con calma: carreteras locales, alguna pista y planes que se ajustan al día que salga.
Qué ver en Mañón
En el núcleo parroquial, la iglesia de Santa María de Mañón reúne parte del patrimonio religioso, con reformas de distintas épocas. Fíjate también en los cruceiros en cruces de caminos y en la arquitectura popular: casas de piedra y cubiertas de pizarra.
La costa es el otro gran reclamo, con zonas de playa poco urbanizadas (como Campelo) y tramos de acantilado donde el mar, cuando se enfada, se hace notar. Si vas a bajar a arenales o calas, revisa el terreno y el estado del mar.
Qué hacer
A pie, lo más agradecido son los paseos por caminos rurales entre aldeas, sin prisa y sin “objetivo” fijo. En el litoral, la observación de aves tiene sentido por ser zona de paso migratorio; desde puntos altos también se aprecia actividad en el mar.
En la mesa, lo habitual en la zona: producto del mar y del campo, cocina casera y raciones generosas cuando toca.
Mejor época
Primavera y principios de otoño suelen dar luz limpia y temperaturas suaves para caminar. En verano, si hay viento, puede refrescar más de lo que esperas incluso a mediodía. Con temporales o mar muy movido, mejor quedarse en miradores y tramos altos y evitar bajar a calas.