Artículo completo
sobre Pedrafita do Cebreiro
Ocultar artículo Leer artículo completo
A más de 1.100 metros de altitud, donde Galicia asoma hacia Castilla y León, se extiende Pedrafita do Cebreiro: la puerta más simbólica del Camino Francés en tierras gallegas. Repartido en aldeas entre nieblas y lomas, este municipio de Os Ancares guarda una Galicia de montaña: tejados de pizarra, corredores de madera y un silencio que a ratos rompen los peregrinos y el ganado.
El nombre remite a O Cebreiro, la aldea más conocida, pero Pedrafita también son Liñares, Hospital da Condesa o Padornelo: núcleos pequeños donde manda la arquitectura tradicional y el paisaje. Aquí el tiempo va a su ritmo: inviernos duros, veranos frescos y cambios de luz que en un mismo día pasan de la postal a la ventisca.
Qué ver
En O Cebreiro están las pallozas, construcciones de origen prerromano con muros de piedra y cubierta vegetal; algunas se pueden visitar como espacio etnográfico. Muy cerca, la iglesia de Santa María la Real, ligada al Camino, custodia el cáliz y la patena vinculados al Milagro de O Cebreiro (siglo XIV). El antiguo Hospital de Peregrinos mantiene la memoria jacobea y, en el entorno, el monumento al peregrino marca una de las paradas más fotografiadas.
En las aldeas del municipio se repiten hórreos, casas de piedra y caminos empedrados. El puerto de Pedrafita (1.109 m) funciona como mirador natural sobre Ancares y Courel cuando el día abre.
Qué hacer
El Camino de Santiago atraviesa el municipio en un tramo exigente, de altura y niebla. Fuera del Camino, hay senderos entre castaños y bosques caducifolios; el otoño luce especialmente bien y, en invierno, puede aparecer la nieve si el tiempo acompaña.
En la mesa manda lo contundente: caldo de O Cebreiro, queso de O Cebreiro (DOP), botelo, castañas y ternera gallega. Con suerte, verás corzos o rapaces sobre las crestas.
Si solo tienes 2 horas
- Sube a O Cebreiro, recorre la aldea a pie y acércate a las pallozas.
- Entra en la iglesia de Santa María la Real y pasea por el entorno del antiguo hospital.
- Si la niebla da tregua, asómate al puerto de Pedrafita para una panorámica rápida.
Errores típicos
- Ir con prisas y no contar con la niebla: reduce visibilidad y cambia la sensación del lugar.
- Vestir “de verano” por calendario: aquí refresca incluso en días soleados.
- Confiarse en invierno: si hay nieve o hielo, la conducción y los paseos por empedrado se complican.