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sobre Mondariz
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Entre valles suaves y el rumor del río Tea, Mondariz invita a bajar el ritmo. Con unos 4.500 habitantes y a baja altitud, mezcla paisaje atlántico, aldeas de piedra y una cultura del agua que se entiende mejor cuando se recorre el lugar con calma. La fama histórica viene de las aguas mineromedicinales y del entorno termal de Mondariz-Balneario (localidad distinta a nivel administrativo, pero muy próxima), pero en el municipio también hay románico rural, soutos de castaños y una gastronomía de temporada muy reconocible.
Qué ver en Mondariz
La Iglesia de San Martiño de Mondariz conserva rasgos del románico rural gallego (siglo XII), sobria y de piedra, de las que se disfrutan más cuando no se va con el reloj encima.
En el entorno de Mondariz-Balneario llaman la atención los jardines y construcciones de principios del siglo XX, herencia de la época fuerte del termalismo. Un paseo por la zona ayuda a entender el peso que tuvo este valle.
El río Tea ordena el paisaje: vegetación de ribera, bosques autóctonos y áreas de recreo para sentarse o caminar un tramo corto. En otoño, los soutos y robledales cambian por completo.
Si te apetece callejear por aldeas, en parroquias como Pías o Sabaxáns aparecen hórreos, cruceiros y casas de piedra que siguen siendo parte del día a día.
Qué hacer
Hay senderos de recorrido suave (entre 5 y 15 km, según ruta) que conectan parroquias y acompañan el Tea. Para muchos visitantes, el termalismo sigue siendo el hilo conductor, aunque la oferta se concentra en el núcleo balneario.
En la mesa, Mondariz se mueve entre cocina gallega clásica (empanada, lacón con grelos, pulpo, huerta) y vinos de O Condado.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo corto por alguna ribera del Tea (mejor si vas con calzado que no patine).
- Parada en la Iglesia de San Martiño.
- Vuelta rápida por una aldea cercana: entre hórreos y cruceiros, el patrimonio sale al paso.
- Un vino de la zona y algo de cocina local, sin alargar.
Errores típicos
- Quedarse solo en el núcleo del balneario y no asomarse a las parroquias: el Mondariz más cotidiano está ahí.
- Ir al río tras días de lluvia sin tener en cuenta el barro y las zonas resbaladizas.
- Aparcar “donde se pueda” en accesos estrechos de aldea: mejor dejar el coche sin estorbar, aunque toque andar cinco minutos.
Cómo llegar
Desde Pontevedra, el trayecto ronda los 30 km por la PO-340. Desde Vigo, la distancia es similar, combinando PO-552 y PO-340. Las carreteras suelen estar en buen estado.