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sobre Ponte Caldelas
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Entre las rías y los valles del interior, Ponte Caldelas es una villa tranquila a orillas del río Verdugo. Con unos 6.500 habitantes y alrededor de 300 metros de altitud, el municipio se reparte entre colinas suaves, prados y manchas de bosque atlántico. Aquí el plan suele ser sencillo: caminar, comer bien y dejar que el paisaje marque el ritmo.
El nombre alude al puente histórico y a la tradición termal de la zona. El Verdugo vertebra el territorio y, según el tramo, se abre en remansos o se encajona entre vegetación húmeda de ribera: alisos, sauces y robles.
Qué ver en Ponte Caldelas
- Iglesia parroquial de Santa María: preside el casco urbano y combina fases constructivas de distintas épocas.
- Puente medieval sobre el Verdugo: reconstruido en varias ocasiones, sigue siendo el símbolo más reconocible del municipio; merece la pena recorrer sus inmediaciones con calma.
- Arquitectura popular: casas de piedra, hórreos, cruceiros y pequeñas capillas repartidos por las parroquias. Un paseo por aldeas como A Devesa, Anceu o Tourón ayuda a entender la vida rural de la zona.
- Valle del río Verdugo: buenos tramos para caminar junto al agua y asomarse a zonas más cerradas de vegetación.
Qué hacer
- Senderismo y bicicleta por rutas locales entre el río y las lomas cercanas, con desniveles moderados.
- Gastronomía: cocina gallega de producto (ternera, lacón, empanada, pulpo) y vinos de Rías Baixas.
- Turismo lento por parroquias: fuentes, lavaderos y pequeños núcleos con vida propia.
- Pesca deportiva en los tramos habilitados del Verdugo.
Fiestas y tradiciones
- Santa María (agosto): verbenas, procesión y ambiente de verano con vecinos y gente que vuelve por vacaciones.
- Romerías parroquiales en verano: misa, comida popular y baile, con variaciones según cada aldea.
- Festa do Viño (septiembre): degustaciones, música y productos locales.
Si solo tienes 2 horas
- Acércate al puente y recorre un tramo de las riberas del Verdugo: con poco, ya se entiende el carácter del valle.
- Vuelve al centro para ver la iglesia de Santa María y, sin buscar demasiado, localizar algún cruceiro y hórreo en los alrededores.
- Termina con algo de cocina local en el casco urbano.
Errores típicos
- Ir con prisas y quedarse solo en una foto del puente: lo mejor está a pocos minutos a pie, siguiendo el río.
- Bajar a la ribera con calzado poco adecuado: en pistas y sendas húmedas se agradece una suela con agarre.
- Elegir días de lluvia continuada si tu plan es caminar: el valle gana en caudal, pero el paseo se complica.
Información práctica
Cómo llegar: a unos 20 km de Pontevedra por la PO-531 (aprox. 25 min en coche). Desde Vigo, alrededor de 35 km. Hay autobuses que conectan con Pontevedra.
Consejos: calcula al menos medio día para el casco y el río; un día si quieres moverte por parroquias. Lleva calzado cómodo si vas a caminar por pistas y sendas junto al agua.