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sobre Brión
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A poco más de diez kilómetros de Santiago de Compostela, Brión se reparte entre colinas suaves y valles muy verdes, con un ritmo rural que todavía se nota. Con unos 7.500 habitantes, es un municipio de parroquias y aldeas dispersas: casas de piedra, hórreos, caminos vecinales estrechos, fuentes y lavaderos que siguen ahí, en el día a día.
En la comarca de Santiago, funciona como escapada tranquila si te apetece campo sin alejarte de la ciudad. Bastavales, Brión, Luaña, Ons y O Pino forman un mosaico de núcleos pequeños, fincas, prados y manchas de bosque donde conviven robles y castaños con eucaliptales.
Qué ver en Brión
El patrimonio es, sobre todo, religioso y popular. La iglesia parroquial de Santa María de Bastavales merece una parada por su presencia en el entorno y por ser uno de los templos más conocidos del municipio.
En los núcleos más antiguos es fácil encontrarse hórreos y cruceiros, además de viviendas tradicionales de granito, algunas rehabilitadas y otras tal cual, con sus corredores y anexos agrícolas.
Si vienes a caminar sin prisa, el atractivo está en el paisaje: regatos pequeños, prados y pistas entre aldeas como Pereira, Viceso o Cornanda, donde aún se aprecia la estructura del poblamiento rural gallego.
Qué hacer
Los caminos locales permiten montar rutas a pie o en bici a medida, enlazando parroquias y zonas de bosque. La cercanía a Santiago facilita combinar un rato de campo con una visita al casco histórico compostelano.
En la mesa manda la cocina gallega de siempre: caldos, empanadas, lacón con grelos, carnes y productos de huerta. Sin fuegos artificiales, pero con fundamento.
Mejor época
Primavera y otoño: paisaje en su mejor momento y temperaturas más agradecidas para andar.
Verano: más ambiente por las fiestas y más movimiento en general.
Invierno: suele ser lluvioso; compensa si buscas calma y no te importa mojarte.
Errores típicos
- Ir con prisas: Brión se disfruta mejor enlazando aldeas y parando donde apetezca.
- Confiarlo todo al coche: hay pistas y carreteras estrechas; aparca sin invadir entradas a fincas, pasos de tractores o cruces ciegos.