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sobre Baralla
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Baralla, en la Galicia interior de Lugo, es un municipio pequeño (unos 2.500 habitantes) donde manda el verde y la vida va sin prisa. Aquí el mapa se entiende por parroquias y aldeas dispersas, carreteras secundarias, huertas y prados. Tiene ese aire de “tierra de paso” entre valles y montes que se nota en cuanto te sales del núcleo.
Qué ver en Baralla
En el centro, la iglesia parroquial de Santiago de Baralla marca el perfil del pueblo. A partir de ahí, lo bonito es ir “leyendo” el territorio: capillas, cruceiros y fuentes aparecen repartidos por las parroquias y te van contando cómo se ha vivido siempre en esta comarca, con piedra, fe popular y mucha economía de aldea.
El paisaje lo cosen el río Navia y sus afluentes, con riberas tranquilas y caminos que conectan casas y fincas. Si te interesa la arquitectura tradicional, fíjate en hórreos y construcciones rurales. Las pallozas son más propias del área de Os Ancares; en Baralla puede haber referencias, pero no es la imagen habitual del municipio.
Qué hacer
Baralla se disfruta a pie: paseos cortos entre aldeas, pistas entre bosques y prados y, cuando el tiempo acompaña, tramos sencillos junto al río. En la mesa, cocina de interior: caldos, carnes, productos de matanza, empanadas, castaña en temporada y quesos de la zona.
También funciona como base para moverse en coche por el interior lucense y acercarse a Os Ancares.
Fiestas y tradiciones
En torno al 25 de julio se celebra la Festa de Santiago, con actos religiosos y ambiente festivo. En noviembre suele haber Festa da Castaña, ligada al otoño y a los productos de temporada. Cada parroquia mantiene su propio calendario.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Lugo se llega por la N‑VI y desvíos hacia carreteras locales. Hay conexión en transporte público con Lugo, pero para moverse por aldeas ayuda contar con vehículo.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro de Baralla y visita exterior de la iglesia de Santiago.
- Acércate a algún punto accesible del Navia para un tramo corto de ribera.
- Vuelta por una aldea cercana para ver, sin prisas, hórreos, cruceiros y fuentes.
Errores típicos
- Intentar verlo todo “a salto de mata”: mejor elegir una zona (centro + ribera, o centro + aldeas) y caminar un poco.
- Confiar en que siempre habrá servicios cerca: en el rural conviene ir con el plan básico resuelto (combustible, efectivo si hiciera falta) y sin apurar horarios.