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sobre Cospeito
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En el corazón de la Terra Chá, Cospeito va a un ritmo tranquilo: prados anchos, aldeas dispersas y carreteras secundarias que enlazan parroquias. Es la Galicia interior de horizontes abiertos, muros de piedra, hórreos y cruceiros en las encrucijadas. Aquí el paisaje pesa más que los “grandes monumentos”, y se disfruta mejor caminando que tachando lugares en un mapa.
Qué ver en Cospeito
La iglesia parroquial de Santa María de Cospeito mezcla etapas distintas. Merece una visita sin prisas, por el ambiente interior y los elementos devocionales que ayudan a leer la vida religiosa de la comarca.
Por el municipio asoman pazos y casas señoriales con escudos y buena cantería. Muchas veces solo se ven desde la carretera o tras un cierre, pero aun así explican parte de la historia local.
Y luego está lo que de verdad define Cospeito: caminos rurales, bosques de ribera junto a regatos y un mosaico de campos y prados que cambia con la luz. Los cruceiros aparecen en entradas de aldeas y cruces, a veces medio tapados por la vegetación.
Qué hacer
- Caminar por la red de pistas y caminos: rutas sencillas, sin grandes desniveles; buenas para ir atento a las zonas húmedas y a la vida del campo.
- Asomarse a la cocina chairega: ternera, embutidos, pan y quesos de la zona, en clave de cocina de casa.
- Salir con la cámara: nieblas bajas, mañanas frías y atardeceres largos cuando el tiempo acompaña.
Fiestas y tradiciones
El verano concentra muchas fiestas parroquiales. También se celebra la Festa da Filloa (en torno a febrero o marzo, según el año), alrededor de este dulce tradicional.
Si solo tienes 2 horas
- Da un paseo por una aldea (mejor si te mueves a pie) para fijarte en hórreos, fuentes, muros y portales.
- Haz una parada en un cruceiro y recorre unos minutos los caminos cercanos: ahí se entiende el paisaje chairego.
- Entra en Santa María de Cospeito si la encuentras abierta.
Errores típicos
- Ir con el tiempo justo y pretender “verlo todo”: aquí lo mejor es elegir una zona y caminarla.
- Confiarse con el calzado: tras lluvia o niebla, las cunetas y pistas pueden estar húmedas y resbaladizas.
- Circular con prisa por pistas estrechas: hay maquinaria agrícola y cruces sin buena visibilidad.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Lugo, el acceso habitual es por la N-640 y la LU-162 (aprox. 35 km).
Mejor época: Primavera y verano suelen traer días largos y verdes intensos. En otoño el campo se vuelve más dorado. En invierno son frecuentes las nieblas y baja la sensación térmica; conviene contar con margen si vas a moverte por carreteras secundarias.