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sobre Xermade
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En la Terra Chá lucense, entre llanuras suaves y prados que se abren en todas direcciones, Xermade (unos 1.800 habitantes) es de esos municipios donde el paisaje manda y la vida va a su paso. Aquí no hay “atracciones” en cadena: se viene a caminar sin prisa, a mirar y a entender un rural que sigue funcionando.
Qué ver en Xermade
- Iglesias, capillas y cruceiros repartidos por las parroquias. La iglesia parroquial de San Xoán de Xermade es un buen punto de partida para orientarse.
- Arquitectura popular: hórreos, casas de piedra, corredores de madera y muros con musgo en los caminos.
- Paisaje chairego: praderas, cultivos y regatos en un territorio abierto (poco habitual en Galicia), con cielos grandes y luz cambiante.
Qué hacer
- Caminatas entre aldeas por pistas y caminos vecinales. No esperes grandes rutas señalizadas: aquí funciona mejor ir con mapa (o GPS) y tiempo.
- Fotografía rural: nieblas de mañana, ganado en los prados y escenas cotidianas, sobre todo en otoño.
- Gastronomía: cocina de casa, de cuchara y producto (ternera, lácteos, castañas), según temporada.
Si solo tienes 2 horas
- Elige una parroquia y haz un paseo corto enlazando iglesia, cruceiro y hórreos, sin intentar abarcar demasiado.
- Súbete al coche y recorre carreteras secundarias buscando un tramo abierto donde se aprecie la planicie de la Terra Chá; vuelve por una vía distinta para cambiar de paisaje.
Errores típicos
- Confiarlo todo a la cobertura: en algunas zonas flojea; lleva el mapa descargado si vas a moverte por pistas.
- Aparcar tapando accesos: muchas entradas a fincas y portales parecen apartaderos; deja el coche sin estorbar.
- Meterse por caminos privados: si hay cierres o ganado, respeta y da la vuelta.
Información práctica
Cómo llegar: desde Lugo, unos 35 km por la LU-530 (aprox. 35 min en coche).
Consejos: calzado que no resbale y ojo con el barro tras días de lluvia.