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sobre Montederramo
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En las montañas de Terra de Caldelas, rondando los 900 metros de altitud, Montederramo es una parada tranquila del interior de Ourense donde mandan la piedra, el bosque y el silencio. Con una población que ronda los 800 habitantes, se recorre sin prisas: el verde de los montes, los regatos y las aldeas dispersas marcan el ritmo.
La referencia es el Monasterio de Santa María de Montederramo, un conjunto cisterciense de buen tamaño que lleva siglos presidiendo el valle. Compensa entrar con calma: arquitectura sobria, patios y esa sensación de fresco incluso cuando fuera aprieta. En los alrededores, la iglesia de San Martiño de Augasmestas y el rosario de cruceiros y pequeñas ermitas completan ese románico rural que aquí aparece casi sin avisar.
Qué hacer
El plan más agradecido es caminar. Hay caminos tradicionales entre castaños, robles y abedules que conectan parroquias y aldeas; en otoño, además, la micología tiene tirón (con sentido común y, si puedes, con alguien que sepa).
En la mesa manda la cocina de montaña: carnes, castañas, setas cuando toca, huerta y elaboraciones sencillas.
Si solo tienes 2 horas
- Visita el monasterio y date una vuelta por su entorno inmediato, sin apurar.
- Haz un paseo corto por algún camino entre castaños cerca del núcleo para entender el paisaje.
Errores típicos
- Ir con prisa: aquí el atractivo está en caminar y mirar; en media hora “ya lo vi” suele significar “no vi nada”.
- Confiarte con la ropa: incluso en verano, al caer la tarde refresca.
- Meterte por pistas con el coche sin tener claro a dónde llevan: mejor aparcar en zonas evidentes y seguir a pie.
Mejor época
- Otoño: monte muy agradecido para pasear y temporada de setas (con prudencia).
- Primavera: buenas temperaturas y verde a tope.
- Invierno: puede hacer frío y el tiempo cambia rápido; ve con margen y abrigo.