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sobre Cortegada
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Cortegada, en la Terra de Celanova (Ourense), es de esos municipios de interior que se entienden caminando sin prisa: aldeas dispersas, piedra, viñedo y vida tranquila. No vas a venir por un gran monumento, sino por el paisaje y por cómo se enlazan parroquias, caminos y fincas.
Qué ver en Cortegada
- Iglesia parroquial de Santa María de Cortegada: buen punto de partida para orientarte y tomarle el pulso al centro.
- Arquitectura tradicional en los núcleos: casas de granito, hórreos, cruceiros, fuentes y lavaderos; conviene fijarse en los detalles, porque aquí el patrimonio es cotidiano.
- Entorno agrario y viñedo: bancales, pistas entre parcelas y pequeñas manchas de bosque. Más que “miradores”, lo interesante es la textura del territorio.
Qué hacer
- Paseos a pie por caminos rurales entre parroquias, alternando tramos abiertos y otros más arbolados.
- Enoturismo en el entorno: si te apetece entender variedades y formas de trabajo, mira opciones en la zona y consulta disponibilidad con antelación.
- Gastronomía de interior: cocina gallega de temporada; pregunta por lo que haya ese día y aciertas más que buscando un plato concreto.
Mejor época
- Primavera y principios de otoño suelen dar la mejor combinación de luz, campo vivo y temperaturas llevaderas.
- En verano hay más ambiente, pero también más calor a mediodía. En invierno, días cortos y más probabilidad de lluvia: trae calzado y ropa adecuados.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el entorno de la iglesia parroquial y las calles del núcleo.
- Acércate a una aldea cercana para ver hórreos, cruceiros y alguna fuente o lavadero.
- Termina con un paseo breve por pistas entre viñedos y fincas, sin entrar en propiedades privadas.
Errores típicos
- Intentar “verlo todo” rápido: aquí gana el que se deja tiempo para parar y mirar.
- Meter el coche por pistas estrechas o sin salida; mejor aparcar donde no estorbe y seguir a pie.
- Contar con servicios abiertos a cualquier hora: lleva agua y algo de abrigo aunque el día parezca suave.