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sobre Gomesende
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En la Terra de Celanova, entre prados y fincas de cultivo, Gomesende es uno de esos municipios donde el día va a otro ritmo. Con unos 700 vecinos y alrededor de 300 metros de altitud, mantiene esa Galicia rural de caminos estrechos, hórreos, cruceiros y campanas que todavía ordenan la jornada.
Aquí no vienes a tachar monumentos de una lista. Vienes a caminar sin prisa, a mirar el paisaje y a entender cómo se vive hoy en un rural que sigue ahí, sin hacer ruido.
Qué ver en Gomesende
El patrimonio es el de muchas parroquias del interior: iglesias, cruceiros, fuentes y arquitectura tradicional. Acércate a la iglesia parroquial del núcleo principal y, sobre todo, recorre las aldeas: aparecen hórreos de piedra, casas de mampostería con corredores de madera, algún lavadero y detalles pequeños que hacen el paseo.
El entorno acompaña: campos, bosquetes de robles y castaños, y regatos que van cosiendo el municipio. Si quieres alargar la mañana, Celanova queda cerca y su monasterio y la capilla de San Miguel justifican la escapada.
Qué hacer
Los caminos rurales que enlazan aldeas dan juego para rutas a pie o en bici, con desniveles suaves. La fotografía de paisaje funciona especialmente a primera y última hora, cuando la luz cae y el mosaico de parcelas se marca más.
En la zona, lo habitual: producto de huerta, carnes, pulpo, empanada y quesos; y, si toca, vinos del Ribeiro.
Fiestas y tradiciones
En verano suelen celebrarse las fiestas patronales, cuando vuelve mucha gente que vive fuera. También hay romerías y, en otoño, el magosto pone las castañas en el centro.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el núcleo principal y una aldea cercana a pie, buscando hórreos, cruceiros y casas de piedra.
- Desvío corto a una fuente o lavadero si te cae en ruta.
- Atardecer por alguna pista entre fincas: sin necesidad de miradores, el paisaje se abre solo.
Errores típicos
- Aparcar tapando accesos a fincas o entradas de casas: usa apartaderos y deja paso a tractores.
- Ir en horas centrales en verano: mejor primera hora o última para caminar con más calma y mejor luz.