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sobre O Saviñao
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En Terra de Lemos, cuando las lomas lucenses empiezan a caer hacia el Miño, aparece O Saviñao. Un municipio de unas 3.500 personas repartidas en parroquias y aldeas donde manda el campo: piedra, huerta, viña y ese silencio que aquí solo rompen las campanas y los tractores. La cercanía del río marca el paisaje y también el ritmo.
Una parte del término municipal se asoma a la Ribeira Sacra: laderas trabajadas a mano, viñedos en bancales y una cultura del vino de largo recorrido. No es un lugar de “atracciones” concentradas; funciona mejor si vienes con calma y vas sumando paradas pequeñas.
Qué ver
- Iglesias y románico rural: Santa María de Escairón y templos de parroquias como San Miguel de Eiré o Santiago de Goián, con trazas románicas y añadidos posteriores.
- Pazos y casas señoriales: dispersos, con escudos, hórreos y capillas. Muchos son privados; se disfrutan desde fuera, caminando por las aldeas.
- Paisaje de bancales y miradores: las terrazas de viñedo sobre el Miño son el gran reclamo visual; desde los puntos altos se entiende la verticalidad de la Ribeira.
- Ribera del Miño y embarcaderos: bajar al agua cambia la perspectiva del cañón y de las viñas.
Qué hacer
- Enoturismo: visitas a bodegas de la D.O. Ribeira Sacra con catas y explicación del trabajo en pendiente.
- Caminatas: el Camino Natural del Miño y senderos locales enlazan parroquias, viñedos y zonas de bosque.
- Paseos fluviales: en temporada, los catamaranes permiten ver las laderas desde el río.
- Mesa local: vino, productos de huerta, ternera, castañas y setas cuando toca, además de empanadas y caldo.
Fiestas y tradiciones
El calendario se reparte por parroquias, con romerías y fiestas patronales entre julio y septiembre. En torno a la vendimia se celebra la Fiesta del Vino. En otoño llega el Magosto, con la castaña como protagonista.
Si solo tienes 2 horas
- Pasa por Escairón para tomarle el pulso al municipio y ver Santa María.
- Acércate a alguna parroquia con románico rural (Eiré o Goián) y completa con un tramo corto por zona de viñedo en bancales.
- Si te cuadra, baja a la ribera del Miño para cerrar la visita junto al agua.
Errores típicos
- Contar con improvisar: aquí conviene llevar la ruta pensada y un plan B.
- Meter demasiadas cosas en una mañana: mejor pocas paradas, bien hechas.
- Aparcar donde estorbas: en aldeas y accesos a fincas se nota; deja el coche sin cerrar pasos.
- Calzado blando: entre piedra, tierra y pendientes, agradeces suela firme.