Artículo completo
sobre Sober
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la Ribeira Sacra lucense, Sober se asoma al cañón del Sil como un balcón natural. Con algo más de dos mil habitantes y aldeas muy dispersas, aquí manda el ritmo de la vid y de las estaciones. La imagen más reconocible son las laderas imposibles, cubiertas de viñedos en terrazas que bajan hacia el río: un paisaje trabajado a mano durante generaciones.
Sober se recorre despacio. Entre carreteras estrechas y caminos rurales aparecen hórreos, casas de piedra y cruceiros; y, en cuanto te acercas al Sil, el terreno se vuelve más abrupto y fotogénico. Es un buen punto de partida para entender la Ribeira Sacra desde dentro: viñedo, bosque atlántico y románico rural, sin grandes alardes.
Qué ver
En el núcleo principal, la iglesia parroquial de San Vicente marca el paso del pueblo. En parroquias y aldeas, lo más agradecido es el románico pequeño: templos modestos, cementerios junto a la iglesia y capillas que aparecen al doblar una curva.
El paisaje manda: viñedos en pendiente y miradores sobre el cañón del Sil. Cerca del río hay tramos de sendero entre castaños y robles y antiguos caminos de trabajo que conectaban viñas y aldeas. También quedan lagares y bodegas familiares, algunas excavadas en la roca, que cuentan cómo se hacía el vino antes de las instalaciones actuales.
Qué hacer
- Enoturismo en bodegas (mejor reservar): paseo por la viña, explicación de la viticultura en pendiente y cata.
- Paseos cortos entre viñas y pistas rurales; ojo con las cuestas y el firme irregular.
- Mesa lucense y productos de temporada, con el vino de la Ribeira Sacra como hilo conductor.
- Catamarán por el Sil, saliendo desde embarcaderos cercanos, para ver las terrazas desde abajo.
Fiestas y tradiciones
El vino marca el calendario. La Festa do Viño da Ribeira Sacra se celebra en torno a agosto, con ambiente de fin de semana. En enero llegan las celebraciones de San Vicente, y en verano cada aldea tiene su fiesta, normalmente concentrada en julio y agosto. En vendimia el movimiento se nota, aunque es más de trabajo que de cartel.
Mejor época
- Final de primavera y principios de otoño suelen dar el equilibrio más cómodo: buena luz, viña con vida y temperaturas llevaderas.
- Verano trae ambiente y fiestas, pero también más tráfico en carreteras estrechas y miradores concurridos.
- Tras varios días de lluvia, algunas pistas y senderos se vuelven resbaladizos: conviene ajustar planes y calzado.
Información práctica
Cómo llegar: desde Lugo, unos 50 km por LU-546 y LU-933. Desde Ourense, alrededor de 60 km por N-120 y LU-903. El coche facilita moverse entre aldeas.
Consejos: reserva las visitas a bodegas con antelación y cuenta con cobertura irregular en algunas zonas.