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sobre Melide
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Melide está en el corazón de Galicia: un lugar donde el Camino Francés trae paso constante, pero donde también hay vida de villa, mercado y conversación bajo los soportales. Con unos 7.500 habitantes y a unos 450 metros de altitud, merece una parada sin prisas: un paseo por el casco antiguo y una comida con calma suelen bastar para entenderlo.
Hay ambiente jacobeo, sí, pero también rutina de pueblo: plazas donde se alarga la charla, calles que se recorren a pie en un rato y un patrimonio que aparece casi sin buscarlo. Melide es tierra de pulpo, de cruceiros y de iglesias con siglos en piedra.
Qué ver en Melide
La iglesia de San Pedro, de origen medieval (con reformas posteriores), marca el centro histórico con esa sobriedad tan gallega. Muy cerca, la iglesia del Sancti Spiritus (siglo XIV) conserva arquitectura gótica y sepulcros medievales en el interior.
El Cruceiro de Melide (o Cruceiro do Hospital), del siglo XIV, representa escenas de la Pasión con un trabajo escultórico notable. Está frente a la capilla de San Roque y es una de las paradas habituales del Camino.
Para poner contexto a lo que ves en la calle, el Museo da Terra de Melide reúne historia, etnografía y arqueología de la comarca, desde la prehistoria hasta épocas más recientes.
En el paseo, la Praza do Convento y sus soportales recuerdan el pasado comercial de la villa y siguen funcionando como punto de encuentro.
Qué hacer
En Melide se viene a comer pulpo á feira: cocido, con aceite, pimentón y sal gruesa. Los jueves, con el mercado tradicional, el centro cambia de ritmo y se nota más movimiento.
Aunque no seas peregrino, caminar un tramo del Camino de Santiago ayuda a leer el lugar. Desde aquí, la salida hacia Arzúa discurre por sendas entre bosques y aldeas.
En el entorno hay rutas sencillas para ver paisaje rural y arquitectura popular. La Ruta dos Muíños sigue arroyos y antiguos molinos hidráulicos, algunos bien conservados y otros ya vencidos por el tiempo.
Fiestas y tradiciones
A finales de julio se celebra la Festa do Pulpo, una de las citas gastronómicas más conocidas de Galicia. En agosto llegan las fiestas de San Roque, con música y verbenas. También hay Carnaval, y en Semana Santa las procesiones ganan presencia con el trasiego de caminantes.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco histórico: Praza do Convento, soportales y calles cercanas.
- Entrada a San Pedro y caminata hasta Sancti Spiritus.
- Parada y foto en el Cruceiro de Melide.
- Si encaja, un plato de pulpo y un vino: aquí la gastronomía cuenta tanto como las piedras.
Errores típicos
- Llegar con prisa y tratar Melide como un trámite del Camino: se disfruta más reservando al menos media mañana.
- Ir a comer a deshora en días de mucha afluencia (temporada alta y jueves de mercado): mejor adelantarse.
- Aparcar sin pensarlo: el centro se llena; conviene dejar el coche con margen y entrar caminando.
Información práctica
Melide está a unos 50 km de A Coruña y a unos 40 minutos de Santiago de Compostela por la N-547. La época más amable suele ir de mayo a octubre, con más ambiente en la calle. Si te apetece ver la villa en modo cotidiano, el jueves de mercado es buen día.
Hay alojamientos en el casco urbano y en el entorno rural, muchos orientados al peregrino pero válidos para cualquier viajero. Consejo simple: ven con tiempo y con apetito.