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sobre Zas
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En el corazón de la Terra de Soneira, a unos 300 metros de altitud y rodeado de colinas verdes, Zas es de esos lugares donde se baja una marcha casi sin querer. Con unos 4.800 habitantes repartidos en parroquias y aldeas, aquí mandan los caminos estrechos, los prados con vacas y los hórreos que siguen formando parte del paisaje.
Zas no vive de grandes monumentos ni de titulares; su gracia está en el conjunto: arquitectura popular, vida rural y una calma muy gallega. Además, por situación, encaja bien como base para moverse entre el interior y la Costa da Morte, según el día.
Qué ver en Zas
- Iglesia de Santa María de Zas (en el núcleo principal): visita corta, de las que se agradecen si te interesa el patrimonio local.
- Aldeas y parroquias: pasear por Brandomil, Brantuas o Baíñas ayuda a entender el municipio tal y como es: casas de piedra, corredoiras, cruceiros y hórreos sin prisa.
- Arquitectura tradicional dispersa: pazos, molinos y construcciones rurales que aparecen donde menos lo esperas, a menudo cerca de un regato o de un prado.
Qué hacer
- Caminar por pistas y caminos que conectan aldeas: rutas sencillas, más de mirar alrededor que de sumar kilómetros.
- Comer de temporada cuando coincide alguna fiesta o reunión vecinal: cocina de producto, sin complicaciones.
- Fotografía rural: nieblas suaves por la mañana, piedra húmeda tras la lluvia y luz baja al atardecer.
Fiestas y tradiciones
El calendario se reparte entre fiestas patronales por parroquias, sobre todo en verano. También aparece el magosto en otoño y, en algunas casas, se mantiene la matanza del cerdo durante el invierno, cada vez menos frecuente.
Errores típicos
- Quedarse solo en el núcleo de Zas: lo mejor suele estar en los desvíos, en aldeas y caminos entre parroquias.
- Ir sin margen por la meteorología: aquí un chubasco te cambia el plan; lleva calzado que aguante barro y un chubasquero.
- Pretender hacerlo todo a pie: las distancias engañan; para ver varias aldeas, el coche ahorra tiempo.
Información práctica
Cómo llegar: desde A Coruña, se llega por la AC-552 en dirección a Santa Comba y luego por carreteras comarcales. En coche, calcula alrededor de una hora y cuarto. Hay autobuses desde Santiago y A Coruña, pero con poca frecuencia.
Mejor época: primavera y verano funcionan bien por luz y ambiente en las parroquias. Si buscas paseos y fotos, el otoño da colores muy agradecidos. En invierno suele haber lluvia y días cortos: se disfruta, pero con otro ritmo y menos margen.
Consejos: mejor moverse con coche: las aldeas están dispersas. Calzado cómodo y chubasquero, casi siempre.