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sobre Chandrexa de Queixa
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Chandrexa de Queixa, en la montaña ourensana y rondando los 1.000 metros de altitud, es un municipio pequeño donde el paisaje marca el paso. Pertenece a Terra de Trives y se reparte en aldeas dispersas: piedra y pizarra, prados de siega y manchas de robles y castaños. Se viene a caminar, a mirar y a bajar revoluciones.
Qué ver
- Iglesia parroquial de San Xoán y el pequeño patrimonio de devoción popular que aparece por las aldeas (cruceiros, capillas).
- Aldeas tradicionales: paseos cortos por los núcleos, fijándote en hórreos y en cómo se construye para aguantar el clima de altura.
- Entorno de la Serra de Queixa: miradores naturales y caminos rurales con vistas abiertas sobre el Macizo Central.
Qué hacer
- Senderismo tranquilo por pistas y caminos locales entre praderas y bosque. Tras lluvias, algunos tramos se embarran y el terreno cambia rápido.
- Naturaleza: en otoño hay ambiente de setas, pero conviene ir con conocimiento y respetar la normativa y el monte.
- Cultura rural: si se tercia, charla con la gente y entiende el ritmo del campo. En la mesa, cocina de montaña: carne, patata, castaña y lo que mande la temporada.
Mejor época
- Primavera y otoño suelen dar los paseos más agradecidos, con colores y temperatura llevadera.
- Invierno puede traer frío serio y niebla; si vas, cuenta con cambios rápidos de tiempo.
- Tras varios días de lluvia, algunos caminos se ponen pesados por el barro.
Errores típicos
- Llegar tarde y contar con servicios a mano: mejor llevar agua y algo de comer.
- Aparcar bloqueando accesos a fincas, portales o pasos estrechos de aldea.
- Subestimar el frío: incluso en verano, las noches refrescan y la niebla puede entrar en minutos.