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sobre Antas de Ulla
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En la comarca de A Ulloa, entre colinas y valles muy gallegos, Antas de Ulla (unos 2.000 habitantes, provincia de Lugo) se mueve a ritmo tranquilo. Por el municipio pasa el Camino de Invierno, y eso se nota: aldeas dispersas, pistas agrícolas, cruceiros aquí y allá y esa sensación de que todo queda a un paseo largo.
El propio nombre remite a piedra antigua, y el paisaje lo confirma. Hay presencia de mámoas y otros restos megalíticos, a veces señalados y otras medio tragados por el monte. El patrimonio parroquial —iglesias sencillas, cementerios, cruceiros— no busca deslumbrar, pero acompaña bien una visita sin prisas.
Qué ver
- Iglesia parroquial de Santiago de Antas: referencia del núcleo principal, con elementos románicos.
- Mámoas repartidas por el término municipal: algunas visibles desde caminos y pistas; otras más discretas.
- Entorno del río Ulla y regatos: paisaje fluvial, puentes pequeños y zonas de ribera.
- Camino de Invierno: señalización jacobea y tramos agradables para caminar.
Qué hacer
Lo natural aquí es caminar: pistas rurales que enlazan aldeas, zonas de monte bajo y riberas. Si te gusta la fotografía o la observación de aves, madrugar tiene premio. En la mesa manda el producto de la zona (quesos, ternera, huerta); lo más sensato es comer local y sin acelerar.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el núcleo de Antas y la iglesia de Santiago.
- Asómate a un tramo cercano del Camino de Invierno y recórrelo un rato.
- Cierra con un paseo breve por alguna ribera o regato cercano (según el estado del terreno).
Errores típicos
- Venir con calzado ligero: tras lluvia, los caminos se embarran con facilidad.
- Quedarse solo en la carretera principal: lo mejor suele estar a pocos minutos por pistas secundarias.