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sobre Rasillo de Cameros (El)
Destino turístico popular por su club náutico en el embalse; pueblo serrano bien conservado.
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En la Sierra de Cameros, por encima de los mil metros, El Rasillo de Cameros (145 habitantes) conserva una vida de pueblo de montaña sin barniz. Casas de piedra y madera, calles en pendiente y una calma que se nota, sobre todo al caer la tarde, cuando mandan el arroyo y algún cencerro.
La arquitectura popular camerana aquí se entiende rápido: muros gruesos, tejados de teja árabe y galerías de madera pensadas para aguantar el clima. El casco urbano, con interés etnológico, se recorre mejor despacio: patios empedrados, escaleras exteriores y huertos pequeños que cuentan cómo se vivía (y se vive) en la sierra.
Qué ver
- Iglesia parroquial: sobria, de piedra, bien integrada en el conjunto. Compensa rodearla y buscar los puntos con vistas.
- El caserío: el atractivo está en el trazado y en los detalles de las fachadas, más que en “monumentos”.
- Paisaje: desde las afueras se abren panorámicas hacia los valles y, en días claros, se intuyen cumbres de la sierra.
Qué hacer
- Senderismo: salen caminos hacia los montes cercanos y hacia la ermita de San Cristóbal, una de las rutas más habituales por la zona.
- Aves y bosque: en el entorno hay haya y roble; en otoño el cambio de color merece una parada.
- Fotografía nocturna: con cielo despejado, la baja contaminación lumínica ayuda.
Fiestas y tradiciones
- San Cristóbal (julio): procesión hasta la ermita y ambiente de convivencia.
- Virgen de las Nieves (agosto): otra cita señalada del verano.
Si solo tienes 2 horas
Vuelta tranquila por el casco para fijarte en galerías, portales y escaleras exteriores. Sube al entorno de la iglesia para las vistas y remata con un paseo corto por alguno de los caminos que salen hacia las laderas, lo justo para tomarle el pulso al paisaje.
Información práctica
Desde Logroño se llega por la N-111 y luego por carretera local (LR-333), con tramos de montaña. Lleva una capa de abrigo incluso en verano: aquí la noche refresca, y un calzado de caminar se agradece.