Artículo completo
sobre Hornillos de Cameros
Uno de los pueblos más altos; situado en el Camero Viejo con arquitectura serrana pura.
Ocultar artículo Leer artículo completo
Arriba en la sierra camerana, a 1.145 metros, Hornillos de Cameros se recorre despacio y casi en voz baja. Con 23 vecinos, el atractivo está en lo sencillo: piedra y madera, tejados de teja y un caserío que se agarra a la pendiente como lo han hecho siempre los pueblos de invierno largo.
Qué ver en Hornillos de Cameros
- El casco urbano: date una vuelta sin mapa. Fíjate en las balconadas de madera y en cómo las fachadas se adaptan al desnivel.
- La iglesia parroquial: pequeña y rural; cuando hay celebraciones, aquí se nota que el pueblo sigue latiendo.
- El entorno inmediato: laderas de pinar y zonas de haya que en otoño cambian el monte por completo. Los “miradores” son naturales: basta con subir un poco a la salida del pueblo y parar un momento.
Qué hacer
- Paseos y senderos: hay pistas y caminos por los alrededores. Si vas a alargar ruta, conviene preguntar por el estado del terreno y la meteorología.
- Fauna y calma: con paciencia se ven rastros y, a veces, corzos o rapaces. Aquí manda el paso tranquilo.
- Setas en temporada: si recoges, hazlo con conocimiento y respetando la normativa.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta completa al casco (sin prisa) y una parada en la iglesia.
- Subida corta hacia un punto alto a la salida del pueblo para ver el valle y el perfil de la sierra.
- Regreso por otra calle: en pueblos tan pequeños, el detalle cambia de una esquina a otra.
Mejor época
- Primavera y comienzo de otoño: buena luz y temperaturas llevaderas.
- Verano: días agradables, noches frescas.
- Invierno: posible nieve y carreteras delicadas; mejor evitarlo si no vas con margen y previsión.
Información práctica
Se llega desde Logroño por carreteras de montaña (aprox. 75 km). Con tiempo cambiante, conduce con calma. Lleva abrigo incluso en verano y calzado para caminar si vas a salir del pueblo. Si piensas dormir por la zona, reserva con antelación: hay poca capacidad.