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sobre Alesanco
Pequeña localidad en el valle del Tuerto con tradición agrícola; punto de paso histórico cercano a Nájera.
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Alesanco es uno de esos pueblos pequeños de la Rioja Alta que se caminan despacio. Está en la comarca de Nájera, rodeado de viñas y campos abiertos, con un casco compacto y calles tranquilas donde aún asoma un poso medieval. Con poco menos de 500 vecinos, el plan aquí no va de tachar actividades: va de mirar el paisaje, fijarse en la piedra de las fachadas y entender cómo el vino ha ido marcando el territorio.
Qué ver
El punto principal es la iglesia parroquial, de origen medieval y con reformas posteriores. Compensa rodearla con calma y entrar si está abierta: la fábrica y la torre mandan en el perfil del pueblo.
En el paseo por el casco urbano aparecen casas de arquitectura popular riojana: piedra y ladrillo, balcones de forja y, de vez en cuando, algún escudo tallado. Alesanco se recorre sin mapa.
A las afueras, el viñedo acompaña casi siempre. Según la época, el campo cambia mucho de color, y los caminos agrícolas permiten caminar un rato sin complicaciones.
Qué hacer
- Paseo entre viñas por los caminos que salen del pueblo y suben suavemente hacia los cerros cercanos: buenas vistas del valle en días claros.
- Enoturismo en bodegas familiares de la zona (conviene contactar antes si se quiere visita o cata).
- Tomar algo de cocina riojana sencilla: guisos, cordero y producto de temporada, con un Rioja a mano.
Fiestas y tradiciones
En agosto se celebran las fiestas patronales, con ambiente de pueblo. En septiembre, la vendimia marca el ritmo en la comarca y a veces se organizan celebraciones vinculadas a la uva. En Semana Santa se mantienen actos religiosos tradicionales.
Errores típicos
- Venir en las horas centrales de verano: el paseo se disfruta más a primera hora o al atardecer.
- Dar por hecho que habrá bodegas abiertas: si quieres visita, mejor cerrarla antes.