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sobre Camprovín
Pueblo conocido por sus murales artísticos al aire libre; situado en la falda de la sierra.
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Camprovín (comarca de Nájera, 667 m) es uno de esos pueblos riojanos donde el tiempo va a otro ritmo. Con 171 habitantes, mantiene una escala manejable: calles cortas, fachadas de piedra y ladrillo, y ese silencio de interior que apetece cuando vienes a bajar revoluciones.
Aquí la visita se sostiene más en el paseo y en el paisaje que en una colección de monumentos. Lo que funciona es caminar sin prisa, fijarse en la arquitectura popular (mampostería, balcones de forja, portadas de piedra) y salir a las afueras para entender el mosaico de cultivos que rodea el casco urbano.
Qué ver
- Iglesia parroquial: preside el pueblo con la sobriedad típica de los templos rurales riojanos. La torre marca la silueta.
- Calles y casas tradicionales: recórrerlas a paso lento tiene premio si vas mirando alzados, rejas y dinteles.
- Vistas del entorno: en cuanto te sales del último grupo de casas se abren panorámicas hacia el valle del Najerilla y, al fondo, la sierra de la Demanda. El atardecer suele sentar bien a la luz.
Qué hacer
- Paseos por caminos agrícolas: recorridos sencillos entre viñedos y campos de cereal, sin grandes desniveles.
- Escapada combinada: por cercanía, encaja enlazar la visita con Nájera si buscas más patrimonio.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano (iglesia y calles principales), mirando detalles de piedra y forja.
- Paseo corto hasta las afueras para coger una panorámica del valle.
- Regreso por otra calle para ver distintas fachadas y portadas.
Errores típicos
- Ir en las horas centrales de verano si vas a caminar por caminos abiertos: hay poca sombra.
- Quedarte solo en la plaza: lo mejor aparece al salir un poco del casco y buscar vistas.
- No llevar calzado cómodo: el plan aquí es andar.
Información práctica
Desde Logroño se llega por la N-120 hacia Nájera y, desde allí, por carreteras locales. Ven con tiempo y con ganas de pasear: Camprovín se disfruta a paso corto.