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sobre Pedroso
Pueblo serrano rodeado de nogales y bosques; ambiente rural auténtico.
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Pedroso es de esos pueblos mínimos de la Rioja interior que se recorren a pie y sin prisa. Con 77 habitantes y a 773 metros de altitud, aquí manda el silencio: calles cortas, casas de piedra y adobe y un paisaje abierto donde el cereal y las viñas cambian de cara según la estación. No conviene venir buscando actividad continua; se viene a mirar y a entender cómo sigue latiendo un pueblo pequeño.
Qué ver en Pedroso
- La iglesia parroquial: el edificio que ordena el casco urbano y el mejor punto para tomarle el pulso al lugar. Acércate con calma y fíjate en cómo se integra en el conjunto.
- Arquitectura popular: muros de mampostería y tapial, aleros de madera y balcones de forja. En algunas casas se intuyen bodegas excavadas y antiguos corrales: señales del Pedroso agrícola de siempre.
- El entorno inmediato: a la salida, los caminos rurales se meten entre parcelas y lomas suaves. Es un paseo sencillo, más de paisaje que de “ruta”.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por las calles y la plaza, parando un momento en la iglesia.
- Paseo corto (ida y vuelta) por el primer camino que salga hacia el campo, lo justo para ver el mosaico de cultivos y la panorámica del caserío.
Errores típicos
- Llegar con expectativas de servicios: puede no haber bares, tiendas ni horarios que encajen con el visitante. Mejor ir autosuficiente.
- Entrar con el coche hasta el centro: en pueblos pequeños, una maniobra torpe o un cruce estrecho puede complicar la salida. Aparca donde no estorbes y termina a pie.
- Venir en las horas centrales del verano: a esta altitud el sol pega y el paseo pierde gracia. Madruga o apura la tarde.
Información práctica
Está a unos 30 km de Logroño. Se llega por la A-12 hasta Nájera y, desde allí, por carreteras locales señalizadas. Combina la visita con otros pueblos cercanos para completar el día.