Artículo completo
sobre Uruñuela
Municipio vinícola en el valle del Najerilla; sede de importantes bodegas y cooperativas.
Ocultar artículo Leer artículo completo
Entre viñedos y con la Sierra de Cantabria al fondo, Uruñuela lleva el ritmo tranquilo de la Rioja rural. Con menos de mil habitantes, se asienta en la comarca de Nájera, en un paisaje abierto donde la vid manda y el valle del Ebro se intuye desde varios puntos del término.
El paseo por el pueblo se agradece sin prisas: calles recogidas, fachadas de piedra arenisca y bodegas familiares que siguen siendo parte de la vida diaria. Aquí funciona eso de caminar, mirar y escuchar el silencio entre casas.
Qué ver en Uruñuela
- Iglesia de Santa María: con origen románico y reformas posteriores. Es la silueta más reconocible del casco urbano y concentra buena parte del patrimonio.
- Casco histórico: casas de los siglos XVII y XVIII, portones de madera, escudos y pequeños detalles que hablan del pasado ligado al vino.
- Barrios de bodegas: cuevas excavadas en la ladera para mantener una temperatura estable. Pasear por la zona ayuda a entender cómo se ha criado el vino aquí, generación tras generación.
- Vistas desde la parte alta: un buen alto para leer el mosaico de viñedo y, si el día está claro, las sierras alrededor.
Qué hacer
- Paseos entre viñedos: especialmente agradables en primavera y en otoño, cuando cambia la luz y el color del campo.
- Enoturismo: algunas bodegas familiares reciben visitas y hacen catas; conviene preguntar y reservar.
- Gastronomía riojana: huerta, guisos y cordero asado cuando toca; suele ganar lo sencillo y bien hecho.
Mejor época
- Primavera y otoño: temperaturas más suaves y viñedo en su mejor momento.
- Verano a mediodía: el calor pesa y el pueblo se queda más quieto; mejor a primera hora o al caer la tarde.
Errores típicos
- Ir en pleno mediodía en verano pensando que todo estará animado.
- Entrar en zonas de bodegas como si fueran un museo: muchas cuevas y portones son propiedad privada.