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sobre Villaverde de Rioja
Localidad serrana cerca de San Millán; entorno tranquilo con buenas vistas.
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En la comarca de Nájera, a unos 810 metros y en las estribaciones de la Sierra de la Demanda, Villaverde de Rioja es uno de esos pueblos mínimos (55 vecinos) donde apetece bajar el volumen. Entre viñedos y manchas de robledal, el paseo es corto: piedra, madera, tejados de teja y un ritmo rural que se entiende en cinco minutos.
Qué ver en Villaverde de Rioja
La iglesia parroquial concentra buena parte del interés. Se le atribuye un origen medieval y conserva rasgos románicos y góticos. El campanario de piedra marca el perfil del pueblo.
Fíjate también en la arquitectura popular: casas de piedra y adobe, galerías de madera, portones, aleros y patios que hablan de inviernos largos y de una economía de campo.
En cuanto sales del casco urbano, manda el entorno: robles y hayedos (muy vistosos cuando cambia la hoja), prados y algún ejemplar veterano que ayuda a entender el nombre del lugar.
Qué hacer
Desde el pueblo parten caminos para caminar entre bosque autóctono. Con suerte —y yendo en silencio— se ven corzos, jabalíes y aves. Si se gana altura hacia la Demanda, se abren vistas sobre el valle del Najerilla; en días claros, el horizonte se estira.
La mesa es la de la sierra riojana: guisos, verduras de temporada y producto sencillo. El vino de la zona acompaña sin alardes.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo tranquilo por el casco: iglesia, calles de piedra y detalles de madera en fachadas y aleros.
- Salida corta por un camino cercano para tocar bosque y volver sin prisas.
- Un rato de banco y silencio: aquí también se viene a eso.
Mejor época
Primavera y otoño son los momentos más agradecidos por luz y colores. En verano se camina bien si evitas las horas centrales. En invierno el paisaje puede ser precioso, pero las carreteras de montaña piden prudencia.