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sobre Viniegra de Arriba
Pueblo de alta montaña con calles empedradas; conserva el encanto rústico de las 7 Villas.
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Viniegra de Arriba se encuentra en la cabecera del valle del Najerilla, en la vertiente norte de la Sierra de la Demanda. Forma parte del conjunto de pueblos de las Viniegras, ligados históricamente a la ganadería trashumante y a una economía de montaña que durante siglos marcó el ritmo de la vida local. La altitud —algo más de 1.180 metros— y la distancia respecto a los grandes núcleos han contribuido a conservar esa estructura rural. Hoy viven aquí en torno a cuarenta personas.
Un pueblo de arquitectura serrana
El casco urbano mantiene la lógica de los pueblos de la sierra riojana: calles cortas, desniveles marcados y casas levantadas con piedra del entorno. Muchas viviendas combinan mampostería, madera y tejados de pizarra o laja, materiales habituales en esta zona de la Demanda. Los balcones de madera no son un adorno; tradicionalmente servían para ventilar y secar productos del campo o de la matanza.
En el centro del pueblo se encuentra la iglesia parroquial de San Andrés. Su origen se sitúa en el siglo XVI, aunque el edificio ha tenido reformas posteriores. El campanario, visible desde distintos puntos del valle, tenía una función práctica: marcar las horas de trabajo y avisar a los vecinos ante incendios, tormentas o cualquier incidencia en el término.
La relación con la sierra
El entorno de Viniegra de Arriba está dominado por hayedos, robledales y pastos de altura. No es casual: durante siglos estos montes se aprovecharon para el ganado que subía en verano desde zonas más bajas. Ese uso ganadero explica buena parte del paisaje actual, con claros abiertos entre el bosque y caminos que todavía utilizan pastores y vecinos.
En otoño el cambio de color en los hayedos es evidente, sobre todo en las laderas orientadas al norte. Cuando el valle se llena de niebla baja —algo frecuente en esta zona— el pueblo queda medio aislado del resto del paisaje, una sensación bastante común en los pueblos altos de la Demanda.
Caminos hacia la Sierra de la Demanda
Desde el propio pueblo salen varios caminos que suben hacia cotas más altas de la sierra o descienden hacia el valle del Najerilla. La señalización no siempre es clara. Muchos trazados se utilizan para labores ganaderas o forestales, así que conviene orientarse con mapa o con un track preparado.
Son recorridos de montaña sencilla pero solitaria. A primera hora del día o al atardecer es habitual oír aves forestales y, con algo de suerte, ver fauna de la zona en los claros del bosque.
Las fiestas y el ritmo del pueblo
La festividad principal está dedicada a San Andrés, a finales de noviembre. Como ocurre en muchos pueblos pequeños de la sierra, tiene un carácter sobre todo local. En verano el ambiente cambia algo: regresan familias que conservan casa en el pueblo y las calles tienen más movimiento que el resto del año.
Visita y cuestiones prácticas
El pueblo se recorre en poco tiempo. Un paseo tranquilo por el casco, acercarse a la iglesia y asomarse a los caminos que salen hacia el monte basta para hacerse una idea del lugar.
Conviene tener presente que los servicios son muy limitados. No siempre hay tienda abierta y lo normal es llegar con lo necesario para el día.
La carretera de acceso atraviesa la sierra desde el valle del Najerilla. Es un trazado de montaña, con curvas y tramos estrechos. En invierno no es raro encontrar nieve o hielo, así que conviene informarse del estado de la carretera antes de subir y conducir sin prisa.
Desde Logroño el itinerario habitual pasa por Nájera y Anguiano antes de internarse en el valle alto del Najerilla hasta llegar a las Viniegras. El último tramo ya discurre claramente por terreno de montaña. Llevar combustible suficiente, agua y algo de comida suele ser una buena precaución.