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sobre Coslada
Importante centro logístico e industrial pegado a Madrid; cuenta con esculturas urbanas y zonas verdes
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Coslada está pegada a Madrid y al aeropuerto. Más que pueblo, es ciudad dormitorio con unos 80.000 vecinos. Si vienes en coche, paciencia: muchas rotondas, tráfico constante y aparcar depende bastante de la hora. Entre semana se nota que mucha gente entra y sale a trabajar.
Lo que hay que ver (y lo que no)
El Parque del Humedal es lo más claro que tiene Coslada para salir a dar una vuelta. Son unas pocas hectáreas con lagunas artificiales y pasarelas. Suelen verse bastantes aves si vas con prismáticos y algo de paciencia. Si no, verás puntos negros moviéndose entre los juncos y poco más. Hay observatorios de madera; los críos los usan más para trepar que para mirar pájaros.
La iglesia de San Pedro y San Pablo tiene origen antiguo, aunque está muy reformada. Por dentro es sencilla. Fuera hay movimiento a la hora de salir de misa y poco más. No es un edificio por el que merezca desviarse.
El ayuntamiento es un bloque de hormigón bastante típico de los setenta. Delante hay una estatua de un trabajador con pala. Resume bien la historia reciente del sitio: barrio obrero que creció rápido cuando Madrid se desbordó.
Cómo llegar y cómo salir
Metro línea 7 hasta Hospital del Henares. Desde el centro de Madrid el trayecto se hace largo. También llega cercanías a la zona y varias líneas de autobús conectan con Madrid y con municipios cercanos.
En coche lo habitual es entrar por la A‑2 o la M‑40. Cuando hay tráfico en Barajas, los accesos se atascan con facilidad. No es raro.
Dónde caminar sin morir en el intento
La Senda del Jarama arranca cerca de las instalaciones deportivas del este del municipio. Son varios kilómetros siguiendo el río hacia Torrejón. El primer tramo pasa cerca de infraestructuras y el olor a veces lo recuerda. Después el camino se abre un poco más. Lleva agua: no abundan las fuentes.
El llamado Anillo Verde rodea parte de la ciudad con caminos de tierra. Lo usan corredores, gente con perro y vecinos que salen a estirar las piernas. Sirve para dar una vuelta sin salir de Coslada, aunque las vistas son las que son: carreteras, naves y bloques.
Fiestas y otras formas de aguantarse
Las fiestas de San Pedro y San Pablo suelen caer a finales de junio. Montan un recinto ferial en un gran aparcamiento y hay conciertos, atracciones y puestos. Ambiente muy de barrio: cuadrillas que se conocen de toda la vida y familias con niños.
En enero pasa la cabalgata de Reyes por varias avenidas del municipio. También se organiza un belén viviente que preparan vecinos y asociaciones. Es pequeño y bastante casero, pero precisamente por eso suele llenarse.
Consejo de amigo
Si vas al Humedal, mejor a primera hora. Luego llegan corredores, familias y gente paseando perros.
Y si estás de paso entre Madrid, el aeropuerto o el corredor del Henares, puedes parar un rato y estirar las piernas. Más allá de eso, Coslada vive de otra cosa. Aquí la gente viene a trabajar y a dormir. El turismo no pinta mucho.