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sobre Becerril de la Sierra
Municipio turístico al pie de la Maliciosa; ideal para actividades de montaña y descanso estival
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Si vienes a hacer turismo en Becerril de la Sierra, lo práctico es aparcar cerca de la plaza del Ayuntamiento y moverte a pie. Suele haber sitio entre semana. Los fines de semana cambia la cosa y toca dar alguna vuelta.
Desde esa zona ya ves la sierra. Piedra, pinos y prados. El pueblo se entiende rápido.
La hora de la verdad
Becerril se extiende bastante para el tamaño que tiene. No es un casco antiguo compacto. Hay urbanizaciones, chalés y calles largas que no invitan mucho a pasear sin rumbo.
En verano llega mucha gente de Madrid. Se nota en los coches y en las terrazas. El resto del año el ambiente es tranquilo.
La iglesia de San Andrés es lo más visible del centro. Mucho granito y aspecto sólido, casi defensivo. Si entras, la visita es breve. Fuera se entiende mejor el lugar: el camposanto, las tapias de piedra y la sierra cerrando el fondo.
Canteros y vacas
El granito marcó este pueblo durante décadas. Hubo canteras activas y cuadrillas de canteros trabajando la piedra que luego acababa en Madrid o en pueblos cercanos.
Ese trabajo desapareció hace años, pero el rastro sigue ahí. Muchas casas están hechas con ese mismo granito gris. No hay alardes. Muros rectos y resistentes.
Alrededor del pueblo siguen los prados. Las vacas pastan cerca de la carretera y no es raro encontrarlas al salir hacia los puertos de la sierra. El paisaje no ha cambiado demasiado en esa parte.
Agua por todos lados
Hay varias fuentes repartidas por el término. La del Caño está en el centro y suele ser la que usa más gente cuando pasa por la plaza.
Otras quedan algo más apartadas, en caminos que salen del núcleo. El agua baja fría incluso en verano. Mucha gente del pueblo sigue llenando garrafas.
Existe un pequeño recorrido circular que pasa por varias de estas fuentes y vuelve al punto de partida. No es una ruta exigente. Más bien un paseo para estirar las piernas.
El mirador que tiene sentido
Si quieres una vista abierta de la zona, lo más directo es subir hacia la Peñota. Desde los alrededores del pueblo salen carreteras que ganan altura rápido.
En algunos collados se puede dejar el coche y caminar un rato. Desde arriba se ve buena parte de la sierra y, cuando el aire está limpio, la llanura hacia Madrid.
Incluso en verano suele hacer más fresco que en el pueblo. Conviene llevar algo de abrigo si subes al atardecer.
Consejo de pueblo
Becerril no vive de impresionar a nadie. Es un pueblo de sierra funcional. Casas de granito, prados alrededor y acceso rápido a monte.
Ven temprano si es fin de semana y deja el coche en cuanto encuentres hueco. Da una vuelta por el centro, acércate a alguna fuente y luego tira hacia la sierra. Con unas pocas horas te haces una idea clara del sitio. Y no pasa nada. Así funciona este pueblo.