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sobre Aranjuez
Real Sitio y Villa Patrimonio de la Humanidad; famosa por su Palacio Real y sus extensos jardines junto al Tajo
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A orillas del Tajo, donde el río dibuja uno de sus meandros más elegantes, Aranjuez aparece como un cruce poco común entre historia, agua y huerta, a unos 48 kilómetros de Madrid. Con 60.668 habitantes y 494 metros de altitud, fue la residencia primaveral de la corte borbónica y todavía se nota: la ciudad se organiza alrededor de palacio, jardines y paseos arbolados.
Declarada Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Aranjuez mezcla arquitectura palatina y diseño paisajístico con una naturalidad poco habitual en la Comunidad de Madrid. Se recorre bien a pie, con calles amplias y un punto ceremonial que no resulta frío.
Qué ver en Aranjuez
El Palacio Real es el gran icono. Levantado principalmente entre los siglos XVIII y XIX, guarda estancias muy conocidas como el Salón del Trono, el Gabinete de Porcelana o el Salón Árabe, además de tapices y mobiliario histórico.
Los Jardines del Palacio enseñan dos estilos muy distintos: el Jardín del Parterre, de trazo francés y geométrico, y el Jardín del Príncipe, más paisajista, que se estira hacia el Tajo entre paseos, glorietas y láminas de agua. Dentro de este último está la Casa del Labrador, un pabellón neoclásico con interiores especialmente ricos.
La Iglesia de San Antonio, de Santiago Bonavía, llama la atención por su cúpula y su retablo mayor. Cerca queda el Teatro Real Carlos III, un teatro histórico bien conservado que mantiene programación y abre en horarios concretos.
El Mercado de Abastos, de principios del siglo XX, permite tomar el pulso a la huerta: en temporada, aparecen las fresas y los espárragos. La Casa de los Infantes y el Palacete Godoy completan el paseo por la arquitectura civil.
Qué hacer
Aranjuez pide caminar sin reloj, sobre todo al final del día, cuando los jardines se vacían y el aire del río refresca. En el Jardín del Príncipe se agradece ir con calzado cómodo: es grande y el paseo se alarga sin darte cuenta.
El Tren de la Fresa circula fines de semana en primavera y otoño y recrea el viaje histórico entre Madrid y Aranjuez (1851), con ambiente de época durante el trayecto.
Si te apetece agua, el piragüismo en el Tajo se practica de forma tranquila en tramos adecuados. Y para una visita más botánica, está el Real Jardín Botánico Alfonso XIII, con colecciones de especies variadas.
En lo gastronómico, manda la huerta: fresas y espárragos cuando toca, menestra de verduras, cordero asado y dulces conventuales.
Fiestas y tradiciones
En mayo llegan las Fiestas del Motín de Aranjuez, con recreaciones históricas ligadas a los sucesos de 1808, mercados y actividades culturales. A finales de mayo se celebran las Fiestas de San Fernando con conciertos y propuestas familiares. En junio, la festividad del Sagrado Corazón mantiene su tono más religioso.
En otoño, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión anima el centro, y los jardines se vuelven especialmente fotogénicos con el cambio de color.
Información práctica
Desde Madrid se llega en Cercanías (línea C-3) en unos 45 minutos desde Atocha. En coche, la A-4 conecta en menos de una hora. Hay aparcamientos cerca del centro histórico.
Conviene dedicar al menos un día para palacio y jardines sin prisas. Los horarios cambian según temporada; revisa con antelación tanto las aperturas como la disponibilidad del Tren de la Fresa. El centro histórico es peatonal y accesible.
Mejor época
- Primavera y otoño suelen ser las estaciones más agradecidas para caminar: temperaturas más suaves y los jardines en su mejor momento.
- Verano a mediodía puede hacerse pesado por el calor y por la poca sombra en algunos paseos largos; si vas en esa época, compensa empezar temprano o dejar lo más largo para última hora.
Errores típicos
- Llegar a mediodía en verano: el calor y el sol en los paseos largos se notan.
- Quedarse solo en el Palacio: los jardines son la mitad de Aranjuez.
- Aparcar demasiado cerca del centro sin plan: en días festivos y fines de semana conviene ir directo a aparcamientos habilitados y caminar.