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sobre Estremera
Pueblo agrícola en el límite con Castilla-La Mancha; conocido por su iglesia y la cueva de Pedro Fernández
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En la Comarca de Las Vegas, a un paso del valle del Tajuña, Estremera lleva el ritmo tranquilo de los pueblos del sureste madrileño. Con 1.453 habitantes y a 642 metros de altitud, aquí mandan los campos: cereal, olivo y caminos agrícolas que cambian de color según la estación.
El paseo por el centro se hace sin prisa. Hay calles estrechas y un caserío popular de aire castellano, con fachadas claras y algún detalle de madera. Se nota el pasado —y el presente— ligado a la agricultura y la ganadería: corrales, pajares y alguna bodega subterránea recuerdan cómo se organizaba la vida cotidiana.
Qué ver
La Iglesia Parroquial de San Eugenio preside el núcleo del pueblo. Es una visita breve, de las que se disfrutan más si te fijas en la piedra, la proporción del templo y el ambiente de la plaza.
El casco histórico conserva la trama tradicional: calles que acaban en el centro y algunas fachadas con aire señorial, con escudos que delatan antiguas familias acomodadas.
En las afueras, los paisajes de la vega del Tajuña se leen como un mosaico: parcelas de cultivo, olivares y el corredor verde que marca el río, discreto pero con vida.
Qué hacer
Los caminos rurales se prestan a caminar o ir en bici, sobre todo a primera hora, cuando el campo está más activo y se ven aves con facilidad.
La cocina local tira de recetario castellano: guisos, legumbres, platos de temporada y asados cuando toca. Para fotografía, el amanecer y el atardecer funcionan bien en las lomas y en el caserío.
En otoño, la recolección de setas se practica por la zona: prudencia, cesta y respeto a la normativa.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco y la plaza, sin buscar grandes hitos: aquí manda el conjunto.
- Parada en la Iglesia de San Eugenio.
- Salida breve por un camino agrícola a las afueras para asomarte a la vega y al Tajuña.
Errores típicos
- Ir al campo a mediodía en verano: no hay sombra y el calor aprieta.
- Meter el coche por calles estrechas del centro: mejor aparcar en las entradas y caminar.
- Salirse de los caminos entre cultivos: respeta lindes y zonas de trabajo.
Información práctica
Desde Madrid se llega por la A-3 y después por carreteras comarcales. Calzado cómodo: entre el empedrado y los caminos de tierra, se agradece.