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sobre Morata de Tajuña
Pueblo de la vega famoso por sus palmeritas de chocolate y su museo de la Batalla del Jarama
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En la Comarca de Las Vegas, a unos 30 kilómetros al sureste de Madrid, Morata de Tajuña conserva un aire muy de vega: huerta y campos alrededor, y el río Tajuña marcando el paisaje. Con algo más de 8.000 habitantes y a 537 metros de altitud, se recorre sin prisas y se agradece hacerlo caminando.
El casco se entiende a pie: calles tranquilas, plazas donde parar un rato y un urbanismo que todavía habla de su pasado agrícola. En los alrededores, los tonos del cereal y los viñedos cambian con la estación; si te gusta la fotografía, aquí el campo ayuda.
Qué ver en Morata de Tajuña
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Antigua (siglo XVI) es la referencia del centro. La torre se ve desde media población, y el interior —con retablos barrocos— merece una visita si coincide abierta.
El casco histórico conserva casas de los siglos XVII y XVIII, con piedra, balcones de hierro y patios interiores. La Plaza Mayor mantiene una estructura castellana, con soportales y un ambiente muy de diario.
En el cerro que domina el pueblo están los restos del antiguo castillo medieval. Queda poco, pero el paseo compensa por las vistas sobre la vega del Tajuña.
La ribera del río Tajuña suma sombra y frescor, sobre todo en primavera y otoño, y funciona bien como paseo corto para bajar pulsaciones.
Qué hacer
El Camino Natural del Tajuña y otros caminos de vega permiten rutas sencillas a pie o en bici. Son pistas agrícolas sin grandes dificultades, aunque conviene evitar las horas centrales en verano.
En mesa, la cocina castellana manda: asados, guisos, migas y postres de receta de casa. Si te interesa el vino, en la zona se elaboran caldos con personalidad, aunque no sean los más conocidos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Antigua se celebran a mediados de septiembre. En enero, San Antón mantiene la bendición de animales y la hoguera. Semana Santa se vive con procesiones por el casco histórico. San Isidro, a mediados de mayo, mira al campo y a la bendición de los cultivos.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por la Plaza Mayor y las calles del casco histórico.
- Entrada a la Iglesia de Nuestra Señora de la Antigua si está abierta.
- Subida al cerro de los restos del castillo para la panorámica.
- Paseo corto por la ribera del Tajuña para rematar.
Errores típicos
- Plantarte en verano a mediodía pensando en caminar: mejor primera hora o al atardecer.
- Quedarte solo en el centro: el paseo por el río y la subida al cerro dan la perspectiva del lugar.
- Venir sin mirar si hay fiestas: el ambiente cambia mucho y el aparcamiento puede complicarse.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Madrid, A-3 dirección Valencia hasta la salida 44 (Morata de Tajuña/Chinchón). También hay autobús interurbano desde la Estación Sur.
Mejor época para visitar: Primavera y otoño por temperaturas y luz. El verano aprieta; el invierno suele regalar cielos limpios y buena visibilidad.
Consejos: Calzado cómodo para calles y caminos. Los fines de semana se nota más movimiento en bares y restaurantes. Consulta el calendario local si buscas coincidir con alguna celebración.