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sobre Villaconejos
Famoso mundialmente por sus melones; pueblo agrícola con museo dedicado a esta fruta
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En la Comarca de Las Vegas, a unos 30 km de Madrid, Villaconejos conserva un pulso agrícola muy reconocible. Con alrededor de 3.500 habitantes (629 m de altitud), se ve sin prisas: calles calmadas, vida de pueblo y horizonte de campos.
El término municipal se abre a llanuras de cultivo donde el color cambia con la estación: verdes en primavera, ocres y dorados cuando aprieta el verano. Buen plan de escapada corta: caminar un rato por caminos rurales y despejar la cabeza.
Qué ver en Villaconejos
La visita suele empezar por la Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, de origen medieval y reformada con el paso del tiempo. La torre marca el perfil del casco urbano y el interior conserva elementos ligados a la devoción local.
El casco histórico mantiene vivienda tradicional de la zona, con mampostería y adobe. Lo mejor es callejear sin mapa, fijándose en fachadas, portones y pequeñas plazas.
En los alrededores, el paisaje es el de la vega: cultivos, manchas de encinar y matorral mediterráneo. Los márgenes del río Tajo quedan más alejados del núcleo, pero aportan un cambio de registro con vegetación de ribera.
Qué hacer
Las rutas a pie y en bici salen por caminos agrícolas y carreteras secundarias que conectan con pueblos cercanos. Son recorridos suaves, más agradables a primera hora o al atardecer en los meses cálidos.
En la mesa manda la cocina de campo: asados, migas y guisos de legumbre. En temporada aparecen platos de caza. La zona también tiene tradición vitícola, así que conviene mirar qué se está sirviendo según el momento del año.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Nicolás de Bari se celebran a principios de diciembre. En agosto llegan las fiestas de verano, con más ambiente nocturno. La Semana Santa se vive con recogimiento, con procesiones por las calles principales.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco histórico, sin más plan que mirar detalles de arquitectura popular.
- Parada en la Iglesia de San Nicolás de Bari (al menos por fuera, para ver la torre y el entorno).
- Paseo corto por un camino rural a las afueras para llevarte la imagen de la vega y los cultivos.
Errores típicos
- Ir en verano a mediodía: en la llanura el calor se nota y el paseo se hace largo.
- Aparcar ocupando accesos a fincas o calles estrechas del casco: mejor dejar el coche donde no estorbe y continuar a pie.
- Salir a los caminos sin agua ni calzado adecuado: el terreno es fácil, pero el sol y el polvo pasan factura.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Madrid, A-4 hasta la salida 37 y después carreteras locales. También hay autobuses interurbanos desde Madrid.