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sobre Fuenlabrada
Gran ciudad del sur con fuerte identidad obrera; destaca por su universidad y oferta cultural y deportiva
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En el sur del área metropolitana de Madrid, Fuenlabrada ha crecido mucho, pero aún deja ver algo de su pasado de llanura y secano en el trazado del casco antiguo y en algunos parques donde la ciudad baja una marcha. Con cerca de 190.000 habitantes, se visita más como ciudad residencial con vida propia que como villa histórica, y conviene venir con esa idea.
A 664 metros de altitud, el entorno sigue siendo meseta: horizontes abiertos y tierras de labor. Por dentro, la rutina se reparte entre avenidas amplias, barrios muy vividos y una agenda cultural que a veces sorprende para estar “al otro lado” de la M-50.
Qué ver en Fuenlabrada
La Iglesia de San Esteban Protomártir (siglo XVI) marca el centro del casco antiguo. Su torre mudéjar y la mezcla de elementos góticos y renacentistas ayudan a entender, sin grandes alardes, las capas de historia local.
El Parque de la Pollina funciona como pausa: senderos para pasear, zonas de recreo y lagunas artificiales donde se ven aves, sobre todo a primera o última hora.
En clave cultural, el Centro de Arte Tomás y Valiente ocupa un antiguo silo rehabilitado y suele acoger exposiciones temporales; el edificio, de aire industrial, ya merece un vistazo por sí solo.
Para una vista más abierta, el Cerro de los Gamos hace de mirador hacia la llanura.
Qué hacer
Una manera sencilla de conocer Fuenlabrada es enlazar a pie o en bici sus parques y paseos urbanos, con tramos agradables si eliges bien la hora. En la mesa manda la cocina castellana: guisos de legumbres, platos de cuchara cuando refresca y asados.
Los mercadillos semanales siguen siendo buen termómetro de barrio: producto, ropa y el trasiego constante de vecinos.
Fiestas y tradiciones
El calendario se anima con las Fiestas Patronales en honor a San Esteban, a principios de agosto, con calle y ambiente. La Semana Santa también tiene su espacio, con procesiones por el casco histórico. En otoño se celebra la Fiesta de la Vendimia, y en Navidad cobra protagonismo el Belén Municipal, muy visitado por las familias.
Si solo tienes 2 horas
- Date una vuelta por el casco antiguo y entra en la Iglesia de San Esteban Protomártir si está abierta.
- Pasea un tramo del Parque de la Pollina para ver el contraste entre ciudad y zonas verdes.
- Cierra con el Centro de Arte Tomás y Valiente si coincide con exposición, o sube al Cerro de los Gamos si te apetece un mirador rápido.
Errores típicos
- Confiar en que “se aparca fácil” cerca del centro en horas punta: mejor ir con margen y asumir algo de paseo.
- Ir a los parques en las horas más duras de calor en verano; se disfrutan más a primera o última hora.
- Llegar esperando un “pueblo” tradicional: Fuenlabrada se entiende mejor como una ciudad viva, con puntos concretos que sí merece la pena recorrer.
Información práctica
Fuenlabrada está bien comunicada con Madrid por carretera (N-401 y M-506) y transporte público: MetroSur (L12) y Cercanías, además de autobuses interurbanos.
Para caminar y ver parques con calma, primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables. La visita puede resolverse en medio día, o en una jornada si quieres combinar patrimonio, parques y alguna propuesta cultural.