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sobre Alpedrete
Tradicional pueblo cantero de la sierra; famoso por sus canteras de granito y su entorno ideal para el veraneo
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A los pies de la Sierra de Guadarrama, Alpedrete tiene ese aire serrano reconocible: granito, cuestas suaves y un ritmo de pueblo que convive con una vida más residencial. Con 15.312 habitantes y a 919 metros de altitud, funciona muy bien como escapada cercana a Madrid cuando apetece algo de fresco y paseos con vistas.
El casco deja ver casas tradicionales de piedra junto a construcciones más recientes. Esa mezcla, bien llevada, cuenta la transformación del municipio: de localidad de sierra a lugar bien comunicado, con servicios y movimiento durante todo el año.
Qué ver en Alpedrete
La Iglesia Parroquial de la Asunción (siglo XVI) marca el centro urbano. Su fábrica de piedra y la torre sirven de referencia mientras se recorre el pueblo, especialmente a última hora de la tarde.
En el casco antiguo se agradece caminar sin prisa: muros de granito, tejados de teja y calles que suben y bajan. La Plaza de la Constitución actúa como punto de encuentro y concentra buena parte del ambiente.
La Fuente de los Álamos y otros puntos de agua recuerdan la presencia de arroyos que bajan desde la sierra. En primavera, los alrededores ganan mucho.
En días claros se abren panorámicas hacia la Sierra de Guadarrama, con Peñalara al fondo.
Qué hacer
Alpedrete sirve como salida para rutas a pie que conectan con caminos de la zona de Guadarrama. Hay opciones sencillas y otras más largas, según el tiempo y las ganas.
La Ruta de los Molinos recorre tramos ligados a la antigua actividad harinera, con restos y huellas de la arquitectura hidráulica tradicional.
También hay buen terreno para bicicleta de montaña, alternando pistas y senderos entre monte bajo y zonas más arboladas.
En mesa manda la cocina serrana: carnes a la brasa y guisos de legumbres, pensados para días de paseo.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de la Virgen de la Asunción se celebran a mediados de agosto, con procesión y actividades populares. En mayo, San Isidro mantiene la conexión con el mundo rural. La Semana Santa suma procesiones por las calles principales y un ambiente más recogido. En verano suele haber programación cultural al aire libre.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco antiguo y la Plaza de la Constitución.
- Visita exterior (y, si está abierta, interior) de la Iglesia de la Asunción.
- Acércate a la Fuente de los Álamos y remata con alguna vista hacia la sierra desde los alrededores.
Errores típicos
- Llegar en coche y dar vueltas buscando aparcar en el centro: los fines de semana conviene ir con paciencia y dejar el coche un poco más a las afueras.
- Subir a pasear sin una capa extra: aquí refresca antes, incluso en tardes de verano.
- Planear rutas largas sin mirar el terreno: algunas pistas engañan por el desnivel.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Madrid, por la A-6 (salida 39). También hay autobuses interurbanos con conexión a la capital y municipios cercanos.
Mejor época para visitar: Primavera y otoño, por luz y temperaturas. En verano se está más llevadero por la altitud. En invierno puede hacer buen sol algunos días, pero conviene contar con frío y cambios de tiempo.
Consejos: Calzado cómodo para calles y caminos, y algo de abrigo si vas a caminar fuera del núcleo urbano. Los fines de semana el pueblo tiene más ambiente.