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sobre Becerril de la Sierra
Municipio turístico al pie de la Maliciosa; ideal para actividades de montaña y descanso estival
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A poco más de cincuenta kilómetros de Madrid, Becerril de la Sierra funciona como escapada serrana entre pinares y laderas del Guadarrama. Con 6.277 habitantes y a 1.075 metros de altitud, conserva aire de pueblo de montaña: calles en cuesta, casas de piedra y tejados de teja, y un ritmo que cambia mucho entre semana y los fines de semana.
El casco urbano se recorre a pie, sin necesidad de planificar demasiado. Entre calles tranquilas aparecen plazas donde apetece parar un momento; en invierno, se agradecen los tramos más soleados. Y en cuanto sales del centro, manda el pinar: hay caminos para estirar las piernas sin hacer una gran ruta.
Qué ver en Becerril de la Sierra
- Casco urbano tradicional: paseo corto para ver arquitectura serrana (piedra, madera, teja) y el trazado típico de pueblo de sierra.
- Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol: templo de origen medieval, reformado con el paso de los siglos.
- Entorno natural: pinares y pistas que salen del pueblo hacia miradores y panorámicas de los valles cercanos.
- Zona recreativa del río Manzanares: buen sitio para bajar revoluciones en días calurosos.
Qué hacer
Lo más agradecido aquí es caminar: desde paseos suaves por el pinar hasta rutas más largas según hacia dónde tires en la sierra. En invierno, la cercanía del puerto de Navacerrada hace que mucha gente use el pueblo como base si hay nieve.
En la mesa manda la cocina serrana: guisos y carnes pensados para volver con hambre. Según la época, también aparecen mercadillos y ferias con productos de temporada.
Fiestas y tradiciones
El calendario gira en torno a las fiestas patronales de San Pedro Apóstol, a finales de junio, con actos religiosos y actividades populares. En agosto suele haber ambiente de fiestas de verano y en Navidad se nota la decoración y las propuestas de esos días.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco urbano (calles con cuestas y plazas).
- Parada breve en la iglesia de San Pedro Apóstol.
- Paseo corto por algún camino del pinar saliendo del pueblo (sin meterte en rutas largas).