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sobre Collado Villalba
Capital de la sierra y centro de servicios; combina zonas comerciales con áreas naturales como la Dehesa
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En las estribaciones de la Sierra de Guadarrama, rozando los mil metros de altitud, Collado Villalba es una de las localidades más activas del noroeste madrileño. Con más de 65.000 habitantes, mezcla vida urbana y cercanía real a la sierra: se nota en el ritmo diario, en los parques y en que, en pocos minutos, pasas del asfalto a pistas y caminos.
El municipio se asienta en un paisaje de lomas con encinas y robles, con mucho granito a la vista. Esa geología marca el terreno y también el aspecto de muchos rincones, con afloramientos y bolos graníticos que asoman entre urbanizaciones, dehesas y arroyos.
Qué ver en Collado Villalba
En el centro urbano, la Iglesia Parroquial de San Pedro Advíncula (con origen en el siglo XVI) es la referencia. Ha tenido reformas, pero mantiene el aire serrano de los templos de la zona y en el interior se pueden ver retablos barrocos.
Se cita a veces el Palacio del Marqués de Villalba como edificio civil relevante; si te interesa la arquitectura, conviene comprobar su estado y accesibilidad, porque no siempre está planteado para la visita.
Para caminar sin salir del municipio, el Parque de la Jarosa da sombra y recorridos tranquilos, y sirve como punto de salida hacia caminos que enlazan con la sierra.
Qué hacer
Villalba funciona bien como base para moverse por la Sierra de Guadarrama: hay rutas sencillas junto a cursos de agua y opciones más largas conectando con puertos y localidades cercanas. También hay terreno para bicicleta de montaña, con pistas forestales y senderos entre encinares.
En la mesa tira lo serrano: guisos contundentes, carnes a la brasa y, en temporada, platos con setas. La agenda cultural se apoya en equipamientos municipales con programación variable durante el año.
Fiestas y tradiciones
El municipio celebra San Pedro a finales de junio, con actos populares y procesión. En verano suele haber fiestas y actividades al aire libre, y en primavera se organiza una feria gastronómica en formato de tapas.
Información práctica
Está a unos 40 km de Madrid, bien comunicada por carretera (A-6 y red autonómica) y por Cercanías (línea C-8). La altitud se nota: por la noche refresca más que en la capital, incluso en meses templados.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro, con parada en la Iglesia de San Pedro Advíncula.
- Remata con una vuelta corta por una zona verde del municipio; si te encaja por logística, acércate a la Jarosa para ver el granito y las encinas de cerca.
Mejor época
- Primavera y otoño: temperaturas más amables para caminar y cielos claros habituales.
- Verano: se agradece a última hora, pero al mediodía el sol aprieta en zonas abiertas.
- Invierno: más fresco y con noches frías; lleva una capa extra si te pilla tarde.
Errores típicos
- Meterse en coche en horas punta o en días de salida hacia la sierra y perder media visita en accesos y rotondas.
- Confiarse con el tiempo: al atardecer baja rápido la temperatura y se nota más que en Madrid.