Artículo completo
sobre Moralzarzal
Situado en un valle serrano; destaca por su calidad de vida y entorno natural accesible
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca en la calle Real o en las calles de entrada al pueblo y sube andando. En Moralzarzal casi todo va cuesta arriba. Está a casi mil metros de altura y se nota en las piernas. Si vienes un domingo por la mañana o en primavera, busca sitio pronto. Luego toca dar vueltas.
Moralzarzal pertenece a la Cuenca del Guadarrama y vive entre el monte y Madrid. Mucha gente trabaja fuera y vuelve a dormir aquí. No es un casco antiguo de postal. Es un pueblo serrano que ha crecido bastante, con bloques modernos mezclados con casas viejas.
La fuente y el agua del pueblo
La Fuente de los Cuatro Caños sigue en el centro. Cuatro caños de hierro, pilón de piedra y gente llenando garrafas. El agua suele salir muy fría. Hay vecinos que vienen cada semana a cargar varios litros.
Desde aquí salen varios caminos que enlazan con lo que llaman la Ruta de las Fuentes. En el término municipal hay muchas fuentes repartidas por el monte. Ver todas requiere tiempo y algo de orientación. Algunas están junto a senderos fáciles y otras quedan más escondidas.
La del Berrocal se acerca a un antiguo molino. La de la Tejera queda dentro de un parque. La de San Cristóbal suele ser parada cuando se sube al cerro. No hay grandes cascadas ni nada parecido. Son fuentes de sierra.
La plaza de toros
Sorprende verla. Una plaza grande para un municipio de este tamaño. Es cubierta y hecha en hormigón y acero. Durante años hubo bastante tradición taurina y por eso se levantó algo así.
Hoy se usa poco. A veces acoge conciertos, ferias o actos puntuales. El resto del tiempo pasa bastante desapercibida. Sin actividad, parece más un pabellón grande que una plaza de toros.
Iglesia, reloj y Casa Grande
La iglesia de San Miguel tiene una torre antigua, que suele situarse en el siglo XV. El resto del edificio es mucho más reciente. Después de la guerra se reconstruyó gran parte y en décadas posteriores volvió a reformarse.
Por dentro es sencilla. Paredes claras, bancos nuevos y un retablo moderno. No lleva más de unos minutos verla.
Cerca está el edificio conocido como Casa Grande. Se levantó a finales del siglo XIX como casa de un ganadero. Hoy funciona como biblioteca municipal. Se puede entrar sin problema y suele estar bastante tranquila.
En la misma zona está el reloj del ayuntamiento, colocado en el siglo XIX como donación de un torero que tuvo casa en el pueblo. Aún marca la hora.
Comer y las fiestas del año
En el término municipal hay algún restaurante conocido, incluso de cocina bastante elaborada, pero no está en el centro y los precios no son precisamente de menú diario. En el casco urbano lo normal son bares y asadores sencillos donde sirven platos de sierra. El cochinillo aparece en muchas cartas.
A lo largo del año siguen celebrándose varias fiestas tradicionales. En invierno suelen encender hogueras en las calles durante las luminarias. En primavera se organiza una comida popular alrededor de la Cruz de Mayo. En septiembre llegan las fiestas patronales con verbenas, peñas y actos taurinos. Y en noviembre se mantiene una jornada en la que se reparten puches o guisos calientes a quien se acerque.
Son fiestas pensadas para la gente del pueblo. Si coincides, te integras y ya está.
Paseo corto y cómo llegar
Para caminar un rato sin complicarte, el camino hacia la ermita de San Cristóbal funciona bien. Sale desde la zona del parque de la Tejera. El sendero es corto, con pinos y algo de sombra. Arriba hay una pequeña explanada, una fuente y vista hacia el valle.
Si te gusta andar más, toca perderse por pistas del monte y enlazar fuentes. Conviene llevar agua y el móvil cargado. En algunos tramos la cobertura va y viene.
Desde Madrid se llega rápido por la A‑6 y después por Collado Villalba. El autobús también conecta con la capital varias veces al día. El coche sigue siendo lo más cómodo para moverse por la zona.
Moralzarzal se ve en poco tiempo. Da para un paseo, llenar una garrafa en la fuente y subir un rato al monte. Si buscas casco histórico monumental, no es el sitio. Si te vale un pueblo serrano normal, con aire limpio y agua buena, entonces sí merece la parada.