Artículo completo
sobre Torrelodones
Municipio residencial de prestigio dominado por su atalaya árabe junto a la A-6
Ocultar artículo Leer artículo completo
A unos 30 kilómetros de Madrid, Torrelodones se asienta entre granito, encinares y urbanizaciones tranquilas, en el borde de la Sierra de Guadarrama. Con algo más de 25.000 habitantes, conserva un aire serrano en algunos rincones, aunque funciona sobre todo como municipio residencial muy conectado con la capital.
A 846 metros de altitud, el cambio de estación se nota: primavera luminosa, veranos secos (con noches más llevaderas) y un otoño que tiñe de ocre los caminos. El entorno natural, ligado a la cuenca del Guadarrama, anima a salir a andar sin complicaciones.
Qué ver en Torrelodones
Los restos del Castillo de Torrelodones asoman en una pequeña elevación cerca del casco urbano. Queda poco, pero sirve para entender el pasado defensivo del lugar y regala buenas vistas del municipio y los alrededores.
La Iglesia Parroquial de la Asunción, reconstruida en el siglo XX sobre una anterior, tiene una arquitectura sobria y es uno de los puntos reconocibles del centro.
El gran atractivo está fuera del asfalto: parte del término municipal se integra en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con encinares, pinares y zonas de pasto. Las Dehesas de Torrelodones conservan el paisaje adehesado típico, con encinas maduras y senderos agradecidos.
En los alrededores aparecen también berrocales graníticos, con formas redondeadas y caprichosas por la erosión. Si te interesa la geología, merece la pena fijarse en estos relieves durante cualquier paseo.
Qué hacer
Para caminar, la Ruta de los Miradores enlaza puntos altos desde los que se abre la sierra y, cuando el día acompaña, se intuye el perfil de Madrid a lo lejos.
En bici, la Vía Verde del Noroeste sigue el antiguo trazado ferroviario y permite rodar con calma, pasando por elementos de patrimonio ferroviario.
La cercanía del Embalse de Valmayor suma paseos por la orilla y observación de aves (garzas, cormoranes y migratorias según época).
En mesa, manda la cocina serrana: guisos, legumbres, migas, caza cuando toca y producto de temporada como setas o espárragos trigueros.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Asunción se celebran en agosto, con actos religiosos y programa popular. En octubre, la Semana Cultural reúne actividades de carácter artístico y divulgativo. Y en enero, las Fiestas de San Antón mantienen la bendición de animales, muy familiar.
Si solo tienes 2 horas
- Sube a ver los restos del castillo y quédate un rato con las vistas.
- Da un paseo corto por las Dehesas de Torrelodones (encinas, granito y caminos fáciles).
- Si te cuadra, remata con un tramo de la Vía Verde del Noroeste para estirar piernas sin desniveles.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables para caminar: temperaturas más suaves y mejor luz. Invierno puede traer frío más serio que en Madrid capital, y en verano conviene evitar las horas centrales: el sol pega, sobre todo en zonas abiertas.
Errores típicos
- Ir a mediodía en verano pensando que “en la sierra siempre refresca”.
- Subestimar el terreno granítico: con roca y piedra suelta, el calzado marca la diferencia.
- Llegar tarde en fin de semana: en las zonas más concurridas cuesta más aparcar; compensa madrugar.
Información práctica
Cómo llegar: Por la A-6 (salida 31). En transporte público, Cercanías C-8A conecta la estación de Torrelodones con Madrid (aprox. 40 minutos).
Consejos prácticos: Calzado cómodo para senderos y alguna capa extra en invierno. Si vas a caminar, lleva agua: hay tramos expuestos y el clima es seco.