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sobre Pezuela de las Torres
Municipio en el límite con Guadalajara; destaca por su picota y arquitectura popular alcarreña
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Si vienes a hacer turismo en Pezuela de las Torres, no cuentes con pasar aquí toda la mañana. El pueblo se recorre rápido. Aparca arriba, cerca de las entradas del casco, y baja andando. Meter el coche por el centro no compensa: calles estrechas y poco sitio.
Pezuela está a unos 60 kilómetros de Madrid, en la Cuenca del Henares. Ronda el millar de vecinos. El terreno alrededor es el típico del este madrileño: campos abiertos, cereal y algún árbol suelto. Bastante horizonte y pocas sombras.
Cómo llegar y dónde aparcar
La llegada más habitual es por carreteras comarcales que cruzan campos de cultivo. Nada complicado.
Dentro del casco urbano se aparca regular. No es que haya prohibiciones por todas partes, pero las calles no están pensadas para mucho coche. Lo más práctico es dejarlo en las zonas más abiertas de la parte alta y moverse a pie. El pueblo no es grande.
Entre semana suele haber sitio. Los fines de semana, si coincide con gente que viene a pasear por la zona, se nota más movimiento.
Qué ver en Pezuela
La iglesia de San Andrés es el edificio que manda en el perfil del pueblo. Tiene origen medieval y reformas posteriores. La torre se ve desde varias calles. El interior no siempre está abierto, así que lo normal es verla por fuera.
La plaza mayor es sencilla. Casas de dos plantas, portones grandes y muros gruesos. Arquitectura rural de la que se hacía para aguantar frío, calor y años. No hay demasiada ornamentación.
Si caminas un poco por las calles que salen hacia los bordes del pueblo empiezan a aparecer corrales, patios y almacenes antiguos. Ahí se entiende mejor a qué se ha dedicado siempre el municipio: campo y ganado.
Caminos rurales cercanos
Desde Pezuela salen varios caminos agrícolas que conectan con otros pueblos de la zona, como Nuevo Baztán u Olmeda de las Fuentes. Son pistas de tierra entre parcelas. Nada técnico ni señalizado como ruta oficial en muchos casos.
El paisaje es abierto. Mucho cielo, parcelas largas y maquinaria agrícola cuando toca faena. Si buscas monte cerrado o sombra continua, aquí no lo vas a encontrar.
A unos veinte minutos en coche queda Alcalá de Henares. Mucha gente combina ambas cosas el mismo día.
Cuándo ir
Primavera y otoño suelen ser los momentos más llevaderos. En verano el sol pega fuerte porque apenas hay resguardo. En invierno el viento se nota bastante en esta zona alta del campo.
El pueblo no cambia demasiado según la estación. Cambian más los campos: verdes en algunos meses, pardos después de la siega.
Si solo tienes una hora
Aparca arriba, baja hasta la plaza y rodea la iglesia. Luego camina un par de calles hacia las afueras para ver cómo se abre el campo alrededor.
Con eso te haces una idea rápida de Pezuela de las Torres.
Si te queda tiempo, sigue carretera y enlaza con algún pueblo cercano. Aquí la visita es breve y ya está. No necesita más.