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sobre Valverde de Alcalá
Pequeño municipio de la Alcarria; tranquilo y con arquitectura rural sencilla
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El turismo en Valverde de Alcalá suele ser una parada corta. Desde Madrid se llega por la A‑2 hasta pasar Alcalá de Henares y luego por carreteras secundarias los últimos kilómetros. No tiene mucha complicación. El coche se puede dejar en alguna calle del centro; al ser un pueblo pequeño normalmente aparece sitio sin dar demasiadas vueltas.
El casco se recorre rápido. En media hora has visto lo principal.
Qué hay en el centro
La carretera que cruza el pueblo —la de Loeches— funciona como eje. A un lado y a otro aparecen casas bajas, muchas de ellas antiguas, con mezcla de piedra, ladrillo y algo de adobe. No hay un casco histórico compacto ni grandes edificios.
La iglesia de Santo Tomás Apóstol queda cerca del centro. El origen se sitúa en el siglo XVI, aunque ha pasado por reformas con el tiempo. El interior es sencillo. Conserva una pila bautismal antigua y poco más que llame la atención.
La plaza está a unos metros. Es pequeña y bastante normal: bancos, algo de sombra y un par de comercios básicos donde comprar agua o cualquier cosa rápida. No hay mucho movimiento ni nada pensado para visitantes.
El paisaje alrededor
Aquí lo que manda es el campo. Al salir del pueblo empiezan los cultivos de cereal y algunas parcelas de olivar. En primavera el paisaje se ve verde durante unas semanas; después vuelve al tono seco típico de esta parte de la campiña.
Algunos caminos de tierra salen desde el borde del casco. Sirven para caminar un rato entre campos sin demasiada dificultad, aunque el suelo puede estar suelto o pedregoso en tramos. Calzado cerrado y listo.
También hay caminos que conectan con otros pueblos de la zona, como Tielmes. La señalización es irregular; si quieres hacer una ruta concreta conviene mirar el recorrido antes.
Pasear sin más
El terreno es abierto y se ven aves comunes del campo: cernícalos, ratoneros y otras rapaces pequeñas que suelen aprovechar las corrientes sobre los cultivos. Nada raro si conoces esta parte de la Comunidad de Madrid.
Fuera de las temporadas agrícolas el paisaje cambia poco. Mucho campo, pocas construcciones y bastante silencio.
Consejo rápido
Ven por la mañana o a última hora en verano. A mediodía pega fuerte el sol y hay poca sombra.
Valverde de Alcalá funciona mejor como parada breve dentro de una ruta por la zona del Henares. Paseo corto, un vistazo al campo alrededor y seguir camino. Aquí no hay mucho más, y tampoco lo pretende.