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sobre Robledo de Chavela
Hogar de la estación de la NASA para el espacio profundo; iglesia con dragones pintados en la bóveda
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Robledo de Chavela se asienta a casi 900 metros, en la Sierra Oeste de Madrid. El terreno aquí es áspero. La piedra granítica manda en el paisaje y también en las casas. El pueblo creció con ese material y con lo que daban los pinares cercanos. Hoy viven aquí algo menos de cinco mil personas, pero el lugar conserva la escala de un núcleo serrano: calles en pendiente, muros gruesos y plazas donde la vida transcurre sin prisa.
La piedra de Robledo y el vínculo con El Escorial
Por estos montes debió de pasar alguna vía antigua. Algunos autores mencionan un paso romano por la zona. El Robledo que conocemos toma forma tras la repoblación medieval, a partir del siglo XIII, con pobladores castellanos en busca de pastos, madera y agua.
La historia local se enlaza a menudo con Felipe II y el monasterio de El Escorial. Buena parte de la piedra utilizada en la obra salió de canteras cercanas, como la llamada Peña del Rey. Los pinares también aportaron madera. Quedan restos de conducciones de agua que, según la tradición local, llevaban recursos hacia la zona del monasterio. No todo está documentado con precisión, pero el vínculo forma parte de la memoria del pueblo.
La iglesia de la Asunción
La iglesia de la Asunción domina el casco urbano. Su volumen de granito se ve desde muchos puntos. La construcción comenzó a finales del siglo XV y continuó en el XVI. Es uno de los templos más grandes de la sierra madrileña, un tamaño que sorprende en un núcleo que nunca fue muy poblado. La explicación está en la prosperidad que dieron el pastoreo y la explotación forestal durante siglos.
La torre guarda un detalle: en lo alto hay ocho jarrones de piedra. En el pueblo se dice que representan a soldados en vela. De ahí vendría el añadido de “Chavela” al nombre de Robledo, aunque el origen exacto sigue discutido.
Hace pocos años aparecieron pinturas en la sacristía durante unas obras. Bajo capas de cal surgieron decenas de figuras de dragones, llevaban siglos ocultas. Hoy forman uno de los elementos más singulares del edificio. El interior también conserva un retablo mayor renacentista.
Antenas espaciales y una ermita antigua
A varios kilómetros del casco urbano, entre pinares, se encuentra la estación de seguimiento espacial instalada en los años sesenta. Sus grandes antenas blancas forman parte del paisaje desde entonces. Muy cerca está la ermita de Navahonda. El edificio actual suele fecharse en el siglo XVI. La tradición cuenta que Felipe II mantuvo algún vínculo con este lugar.
Cada año, unas semanas después de Pascua, vecinos y visitantes suben hasta la ermita en una romería.
Paisaje y caminos de la Sierra Oeste
El entorno es variado: encinares, zonas de pinar y afloramientos de granito marcan el terreno. En algunos puntos se estudian rocas muy antiguas, formadas cuando esta región estaba bajo el mar.
Desde cumbres cercanas, como el cerro de La Almenara, se abre la vista hacia el valle del Alberche. Con buena visibilidad se distingue la silueta lejana de Madrid. Es una zona con presencia habitual de grandes rapaces; no es raro ver buitres leonados sobre las laderas.
Visitar Robledo de Chavela
Desde Madrid se llega por carretera en menos de una hora, dependiendo del tráfico. El casco antiguo se recorre caminando sin dificultad, aunque algunas calles tienen pendiente.
Conviene fijarse en las casas antiguas de granito. Muchas conservan portadas sólidas y escudos familiares que hablan de épocas en que la economía local dependía del ganado, del monte y de la piedra.
El pueblo se ve bien en una mañana. A partir de ahí, el interés está en el paisaje que lo rodea y en su relación histórica con la sierra. Aquí la geografía siempre ha mandado.