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sobre Cabanillas de la Sierra
Municipio de paso hacia la sierra con arquitectura rural; situado en una loma con vistas despejadas
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En la Sierra Norte madrileña, a 919 metros de altitud, Cabanillas de la Sierra es un pueblo pequeño (939 habitantes) y tranquilo, rodeado de pinares y robledales. Aquí apetece bajar el ritmo: calles cortas, casas serranas y ese silencio que en Madrid cuesta encontrar.
Qué ver
- Iglesia parroquial: la referencia del casco urbano; se le notan distintas etapas y arreglos.
- Casco: paseo por calles estrechas, muros de piedra y fachadas tradicionales. Merece la pena fijarse en balcones de madera, portones y alguna fuente.
- Ermita: a las afueras, por un caminito cómodo y con vistas abiertas hacia el valle.
- Construcciones pastoriles en el entorno: chozos y muros de piedra seca que recuerdan la vida ganadera de la zona.
Qué hacer
Lo natural aquí es caminar. Hay caminos y senderos por el entorno, con opciones fáciles para una vuelta corta y otras que enlazan con pueblos cercanos. Si vienes con cámara, el amanecer y el atardecer dan buena luz, especialmente en otoño.
En mesa manda la cocina serrana: guisos, embutidos, setas cuando es temporada y, según el momento del año, platos con carne de caza.
Fiestas y tradiciones
En verano se celebran las fiestas patronales, con ambiente de pueblo y actividades populares. También hay celebraciones religiosas (Semana Santa y festividades marianas) de tono sobrio. En otoño, alrededor de la matanza, a veces se organizan jornadas gastronómicas.
Mejor época
- Otoño y primavera: el monte luce mucho y caminar resulta agradable.
- Verano: es cuando más vida hay por las fiestas y por quienes suben a escapar del calor de la capital.
- Invierno: días cortos y frío; si vienes, cuenta con menos movimiento y lleva ropa de abrigo.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco y la iglesia.
- Paseo hasta la ermita para asomarte al paisaje.
- Tramo corto por algún camino de alrededor, sin apurar.