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sobre Madarcos
El municipio con menos habitantes de Madrid; refugio de paz con arquitectura tradicional bien conservada
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Madarcos, en la Sierra Norte de Madrid, es de esos pueblos minúsculos (72 vecinos) donde el silencio se nota. A 1.059 metros, el caserío queda arropado entre robledales, pastos y arroyos. Aquí no vienes a encadenar planes: vienes a caminar sin prisa, a mirar el paisaje y a respirar aire frío.
Qué ver en Madarcos
El casco se recorre en un paseo corto. La iglesia parroquial de San Pedro Apóstol marca el centro, sobria y serrana. Alrededor se conserva la arquitectura tradicional: muros de mampostería, piedra vista y tejados de teja, construcciones pegadas al terreno y al clima.
Lo más agradecido está fuera del núcleo: pistas y caminos entre robles y praderas, con pequeñas vistas abiertas. En otoño, el color del monte hace que cualquier vuelta merezca más.
Qué hacer
Lo típico es salir a caminar por los caminos que parten del propio pueblo: rutas sencillas para un rato y otras más largas si quieres alargar. Es buen sitio para observar aves y fauna de monte; con paciencia, se ven rapaces y movimiento en los bordes del bosque.
En temporada, la cocina serrana tira de producto y recetario de siempre. Si te interesa la micología, antes de coger nada conviene informarse bien.
Fiestas y tradiciones
Las celebraciones giran en torno a San Pedro Apóstol, hacia finales de junio. En verano puede haber actividades puntuales para dar vida al pueblo; con tan poca población, todo se vive cerca y en pequeño.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco: iglesia y calles de piedra, sin mapa y sin prisa.
- Salida por una pista cercana entre robles y praderas, hasta donde te pida el cuerpo, y vuelta por el mismo camino.
Errores típicos
- Subir “en mangas” fuera del verano: a esta altitud refresca y cambia rápido.
- Confiarse con el barro en días húmedos: calzado con suela decente.
- Llegar sin previsión en invierno: si el tiempo se tuerce, el paseo se complica.
Información práctica
Se llega por la A-1 y carreteras locales; el último tramo ya te mete en ambiente de sierra. Lleva calzado cómodo y una capa de abrigo fuera del verano.