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sobre Puentes Viejas
Municipio que agrupa cuatro localidades y tres embalses; patrimonio medieval y naturaleza
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Puentes Viejas, en la Sierra Norte de Madrid, es un municipio pequeño (unos 760 habitantes) y tranquilo, de los que se recorren sin prisa. La arquitectura serrana —piedra vista, tejados de pizarra y madera— encaja bien con el paisaje de dehesas y monte bajo. Si vienes desde Madrid, se agradece el cambio de aire sin hacer un viaje largo.
Qué ver en Puentes Viejas
- Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol: construcción sobria de piedra, propia de la sierra. Si está abierta, merece la pena entrar un momento.
- Puentes de piedra y fuentes: el nombre del municipio no es casual. Estos pasos y puntos de agua hablan de una vida muy ligada al entorno.
- Casco urbano: calles cortas y viviendas tradicionales; fíjate en los muros de piedra que separan huertos y fincas.
En los alrededores mandan robledales y encinares, con prados y dehesas. En primavera el campo se anima y en otoño el monte cambia de tono.
Qué hacer
- Senderismo: hay paseos sencillos cerca del pueblo y opciones más largas hacia zonas altas de la Sierra Norte (mejor llevar mapa o track).
- Micología (otoño): si vas a por setas, hazlo con conocimiento y respetando el monte.
- Observación de aves y fotografía: a primera hora y al atardecer suele haber mejor luz y más movimiento.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano, buscando puentes, fuentes y detalles de arquitectura serrana.
- Salida breve por algún camino cercano para ver prados y monte, sin meterte en una ruta larga.
Mejor época
- Primavera y otoño: temperaturas más llevaderas y paisaje más agradecido.
- Invierno: puede haber nieve o hielo; conviene ir preparado y revisar el estado de las carreteras.