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sobre Torrelaguna
Villa medieval cuna del Cardenal Cisneros; Conjunto Histórico-Artístico de gran valor
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En la Sierra Norte madrileña, a unos 60 kilómetros de la capital, Torrelaguna conserva un casco histórico de los que se recorren despacio, mirando fachadas, portadas de piedra y trazados medievales. Con algo menos de 5.000 habitantes y a 740 metros de altitud, mantiene un aire de villa castellana que se nota en cuanto entras.
Su conjunto monumental —murallas, casas nobles y templos— está declarado Bien de Interés Cultural. Aquí nació el Cardenal Cisneros, y esa capa de historia se entiende mejor caminando sin prisa.
Qué ver en Torrelaguna
La Iglesia de Santa María Magdalena marca el perfil del pueblo con su torre gótica del siglo XV. En este templo fue bautizado el Cardenal Cisneros y en el interior se conserva un retablo barroco, entre otras piezas.
Las murallas medievales (siglo XIII) cierran buena parte del casco antiguo. Se conservan lienzos y accesos como la Puerta del Cristo de Burgos, que ayudan a imaginar la Torrelaguna defensiva de otros tiempos.
La Plaza Mayor, rectangular y porticada, sigue siendo el centro del pueblo. Fíjate en los balcones corridos y en el ambiente de bar de toda la vida. Cerca se localiza la casa natal del Cardenal Cisneros, señalizada con una placa.
El Convento de las Madres Franciscanas (siglo XVII) suma calma al paseo: aunque el interior no suele visitarse, el exterior y su entorno merecen una parada.
Qué hacer
En los alrededores hay rutas a pie entre encinares y campos de cereal. La Ruta del Jarama permite seguir el río, y los caminos hacia Patones abren vistas de la comarca.
En mesa, manda la cocina castellana: cordero asado, guisos y quesos artesanos. Para acompañar, se encuentran vinos de la D.O. Madrid.
Si te apetece contexto, las visitas guiadas por el casco histórico ayudan a poner nombre a calles, portadas y anécdotas. El Centro de Interpretación reúne información sobre la villa y sobre Cisneros.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por la Plaza Mayor y el entramado de calles del casco histórico.
- Entrada a la Iglesia de Santa María Magdalena (si está abierta).
- Tramo de muralla y la Puerta del Cristo de Burgos.
- Final con café o aperitivo en la plaza.
Errores típicos
- Llegar en fin de semana a media mañana esperando silencio: hay más ambiente y más coche.
- Llevar calzado con suela fina: el empedrado y las cuestas se notan.
- Ir sin plan B: según el día, algunos interiores pueden estar cerrados.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Madrid, por la A-1 dirección Burgos y desvío hacia la M-131 (salida 50). En transporte público, hay autobuses interurbanos desde el intercambiador de Plaza de Castilla.
Mejor época: Primavera y otoño suelen ser los meses más agradables para pasear; en verano conviene evitar las horas centrales del día.