Artículo completo
sobre San Martín de Valdeiglesias
Capital de la Sierra Oeste; destaca por su castillo y el Pantano de San Juan (la playa de Madrid)
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Sierra Oeste madrileña, San Martín de Valdeiglesias mezcla sierra, viñedos y un casco urbano con historia. A 681 metros de altitud y con algo más de 9.000 habitantes, mantiene ese punto de villa “vivida”: no es un decorado, hay vida local, terrazas y vecinos haciendo recados.
El granito aparece por todas partes (muros, afloramientos, bolos) y el paisaje cambia rápido entre dehesas de encina, laderas de monte y zonas de cultivo. La tradición vinícola se nota: no solo en las bodegas, también en el dibujo de las parcelas y en la conversación cuando preguntas por la uva.
Qué ver en San Martín de Valdeiglesias
El Castillo de la Coracera (siglo XV, ligado a Don Álvaro de Luna) domina el pueblo desde lo alto. La silueta es inconfundible y las vistas hacia la comarca, sobre todo al atardecer, justifican la subida.
En el centro, la Iglesia de San Martín de Tours (siglo XVI) combina rasgos del gótico final con aportes renacentistas. La torre marca el perfil del casco urbano.
El Hospital de la Santísima Trinidad (siglo XVI) completa el recorrido patrimonial con arquitectura civil de época, de esas que ayudan a imaginar cómo funcionaba la beneficencia y la vida cotidiana de la villa.
En el entorno, el gran reclamo natural es el embalse de San Juan, con orillas donde se pasa el día sin prisas. Y, si te apetece una excursión corta fuera del término municipal, las Cuevas del Águila quedan a mano en coche.
Qué hacer
Hay senderos para todos los ritmos: paseos entre dehesas y viñas, y rutas más exigentes hacia zonas graníticas. La Ruta del Vino de Madrid pasa por aquí y es una buena forma de entender la Garnacha local y el paisaje en terrazas.
En verano, el embalse concentra el plan: baño y deportes náuticos (vela, windsurf, kayak) o simplemente una jornada de sombra y picnic. En los alrededores también se practica escalada en granito; según el nivel, conviene informarse bien antes de meterse en faena.
La cocina acompaña: caza, setas en temporada, quesos y vinos de la zona.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Martín de Tours se celebran a mediados de noviembre. En agosto llegan las fiestas de verano, con ambiente más largo y callejero. Y en septiembre suele haber Fiesta de la Vendimia, ligada a la recolección.
Si solo tienes 2 horas
- Sube al Castillo de la Coracera y date una vuelta por los alrededores para quedarte con la panorámica.
- Baja al centro y pasea por la Iglesia de San Martín de Tours y las calles cercanas.
- Si vas con buen tiempo y te queda margen, remata con una parada rápida en el embalse de San Juan para ver el contraste de agua y sierra.
Errores típicos
- Ir al embalse en horas punta de verano sin plan B: hay días de mucha gente y el aparcamiento se complica.
- Hacerlo todo “a la carrera”: se disfruta más combinando patrimonio y un rato tranquilo por el entorno.
- Meter el coche hasta el casco buscando aparcar en la misma puerta: algunas calles son incómodas para maniobrar; mejor dejarlo con margen y caminar.
Información práctica
San Martín de Valdeiglesias está a unos 70 km al suroeste de Madrid. La opción más directa suele ser por la M-501, con tramos de curvas. También se puede llegar enlazando por vías hacia Ávila y después entrar por carreteras comarcales.
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos para caminar y ver el viñedo con color. En verano el embalse manda, pero conviene contar con calor si te metes en rutas. Un fin de semana da para el castillo, el centro y un buen rato de naturaleza.