Artículo completo
sobre Valdemorillo
Pueblo con tradición taurina y alfarera; su iglesia tiene aires de fortaleza
Ocultar artículo Leer artículo completo
En Valdemorillo lo primero es el coche. Suele haber sitio por la plaza mayor o en las calles de alrededor. Desde ahí te mueves andando. El pueblo está alto, unos 800 metros largos, y cuando entra la niebla la sierra desaparece en minutos.
Lo que hay que ver (y lo que no)
La iglesia de la Asunción es la parada clara. Encima queda una torre medieval que en su día fue defensiva. Mucha gente pregunta si se puede subir. No se puede.
Debajo apareció otra iglesia más antigua, de época mozárabe. Salió a la luz cuando hicieron obras hace años. Parte sigue enterrada y no es algo que se visite con normalidad.
El resto del casco es lo que es: casas bajas, algunas con piedra berroqueña, y calles que suben y bajan. El escudo municipal enseña siete torrecillas. Representaban antiguas ermitas del término. Hoy quedan pocas y alguna está bastante tocada.
Dónde comer (sin nombres)
En la calle Real hay varios bares seguidos. Funcionan como en muchos pueblos de la sierra. Menú sencillo entre semana. Cocido algunos días. Callos cuando aprieta el frío.
La comida es contundente y sin florituras. Pan, vino, raciones generosas. Si buscas cocina más fina tendrás que salir a otros pueblos de alrededor.
Caminar sin perderse
Hay varias rutas señalizadas por los montes de alrededor. La de la Piedra Berroqueña atraviesa zonas de granito y jaral. Empieza clara, pero en algunos tramos las marcas desaparecen y conviene mirar bien el camino.
Otra ruta enlaza antiguas ermitas y bordea zonas cercanas a los embalses de San Juan y Valmayor. El terreno es fácil. Aun así, lleva agua. Las fuentes no abundan.
También se puede seguir el curso del Aulencia. Aparecen restos de lavaderos y zonas de ribera. En verano hay bastantes mosquitos.
La plaza de toros cubierta
Aquí hay una plaza de toros cubierta. No es algo común en la sierra. Se levantó en el siglo XX, cuando el pueblo crecía y había más actividad.
Hoy se usa sobre todo durante las fiestas de invierno y para algún evento puntual. Si coincide que está abierta puedes asomarte. Si no, se ve rápido desde fuera.
Cuándo venir y cuándo no
Febrero suele ser el momento con más ambiente. Coinciden San Blas y la Candelaria y el pueblo se mueve bastante. Hay dulces tradicionales y actos en la plaza.
En primavera se celebra la romería de la Virgen de la Esperanza en el campo. Mucha gente sube en autobuses organizados, pasa el día allí y vuelve por la tarde.
Agosto es otra historia. Calor, persianas bajadas después de comer y calles vacías hasta bien entrada la noche. En invierno el viento pega fuerte.
Un apunte curioso que se suele contar en el pueblo: cuando trasladaron el cuerpo de Carlos V desde Yuste hacia El Escorial, el cortejo pasó por aquí y pasó la noche en Valdemorillo. No hay señal ni nada parecido. Solo aparece en crónicas antiguas.
Consejo final. Ven en coche. El autobús desde Madrid tarda bastante y no pasa muchas veces al día. Si dependes de él, el margen para moverte es pequeño. Y la estación de tren más cercana queda a varios kilómetros.