Artículo completo
sobre Cieza
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón del Valle de Ricote, donde el río Segura serpentea entre huertas centenarias y montañas de suaves perfiles, se encuentra Cieza, una villa que cada primavera se convierte en uno de los espectáculos naturales más fotogénicos de la Región de Murcia. Con 35.577 habitantes y situada a 188 metros de altitud, esta localidad ha sabido mantener vivo su carácter agrícola mientras se abre al turismo con una propuesta auténtica y cercana.
Conocida como la "Flor del Melocotón" por sus extensas plantaciones frutales, Cieza se ha orientado hacia un tipo de visita más pausada, alejada de los tópicos del turismo de masas. Aquí el tiempo parece seguir el ritmo de las estaciones: los almendros y melocotoneros en flor anuncian la primavera, las huertas rebosan de vida en verano, y el otoño tiñe de ocres las laderas que rodean el valle.
Más allá de su belleza paisajística, Cieza conserva un patrimonio histórico que se remonta a la prehistoria, con vestigios de antiguas civilizaciones que dejaron su huella en el territorio. La combinación de naturaleza, historia y tradición agrícola hace de esta villa murciana una buena opción para una escapada tranquila de fin de semana.
Rincones que cuentan historia
El Conjunto de Arte Rupestre de Cieza es probablemente el elemento histórico más valioso de la localidad. Con varios abrigos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, destacan especialmente los de Cueva de la Serreta y Barranco de los Grajos, donde se pueden contemplar pinturas prehistóricas que datan de hace miles de años. Estas manifestaciones artísticas forman parte del arte levantino y ofrecen una ventana directa al pasado más remoto de la zona.
En el casco urbano, merece una visita la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, templo de origen medieval reconstruido en el siglo XVI, que preside la plaza principal con su imponente fachada. El Museo de Siyasa guarda los hallazgos del yacimiento islámico de Medina Siyasa, un antiguo asentamiento almohade que permite comprender la importante presencia musulmana en la comarca durante la Edad Media.
Para quienes buscan naturaleza, el Cañón de los Almadenes resulta un punto clave. Este desfiladero del río Segura, situado entre Cieza y Calasparra, presenta paredes rocosas de hasta 150 metros de altura y es hábitat de numerosas especies de aves rapaces. El mirador de la Presa del Embalse de los Almadenes proporciona vistas panorámicas amplias sobre el cañón.
El entorno
La actividad estrella en Cieza es recorrer la Ruta de los Miradores, especialmente durante la floración de los frutales entre febrero y marzo. Existen varios miradores acondicionados desde donde contemplar el mar de flores que transforma el valle en un tapiz blanco y rosa. Esta experiencia, conocida popularmente como "ver la floración", atrae cada año a miles de visitantes armados con cámaras fotográficas.
El senderismo encuentra en Cieza múltiples opciones. La Ruta del Cañón de los Almadenes permite adentrarse en este paraje natural a pie, mientras que la Vía Verde del Noroeste aprovecha el antiguo trazado ferroviario para ofrecer un recorrido cómodo y apto para toda la familia, que también se puede hacer en bicicleta.
Los aficionados al turismo activo pueden practicar piragüismo en el río Segura o escalar en las paredes del cañón. Además, las empresas locales organizan visitas guiadas al yacimiento de Medina Siyasa y a los abrigos con arte rupestre, fundamentales para comprender el valor histórico del territorio.
La gastronomía ciezana gira en torno a los productos de la huerta. En los restaurantes del municipio se pueden degustar arroces huertanos, gazpachos jumillanos y, por supuesto, la fruta de temporada, especialmente melocotones, albaricoques y nectarinas que han dado fama internacional a la localidad.
Calendario festivo
La fiesta grande de Cieza es la Feria de Septiembre, que se celebra en torno al día 8 del mes en honor a la Virgen de la Asunción. Durante una semana, la ciudad se llena de casetas, conciertos y actividades para distintos públicos, culminando con procesiones y actos religiosos.
En Semana Santa, Cieza vive con intensidad las procesiones tradicionales, con pasos e imágenes de gran valor artístico que recorren las calles del centro histórico. Es una celebración más recogida que en otras localidades murcianas, pero con un arraigo popular muy marcado.
La primavera trae consigo la Fiesta de la Floración, que aunque no es propiamente una fiesta tradicional, se ha convertido en un acontecimiento turístico relevante. Durante marzo, se organizan actividades culturales, rutas guiadas y eventos gastronómicos aprovechando la explosión cromática de los campos floridos.
Datos útiles
Cieza se encuentra a 85 kilómetros de Murcia capital, con acceso directo por la autovía A-30. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora. También existe conexión por autobús regular desde la capital regional y desde otras localidades cercanas como Jumilla o Yecla.
La mejor época para visitar Cieza suele ser entre febrero y marzo, coincidiendo con la floración, aunque conviene reservar alojamiento con antelación. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para las rutas de senderismo, mientras que el verano puede ser caluroso, típico del clima mediterráneo continental de la zona.
Para aprovechar bien la visita, se recomienda dedicar al menos un fin de semana completo, combinando visitas culturales, rutas naturales y gastronomía local. El municipio cuenta con diversos alojamientos rurales y establecimientos hosteleros que facilitan una estancia cómoda.
Antes de ir
Accesibilidad limitada en algunas zonas rurales.