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sobre Santomera
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Santomera es ese tipo de pueblo que, si no eres de la zona, casi siempre ves escrito en las cajas de limones antes que en un mapa. Está pegado a Murcia capital, pero tiene aún aire de municipio independiente, con su ritmo propio y sus costumbres marcadas por la huerta.
En el corazón de la Vega Baja del Segura, a tan solo 12 kilómetros de la ciudad de Murcia, se encuentra Santomera, una villa de 16.443 habitantes que conserva el encanto de los pueblos agrícolas murcianos sin renunciar a la modernidad. Situada a 35 metros de altitud, esta localidad se extiende sobre tierras fértiles que durante siglos han dado forma a su identidad y a su modo de vida.
Santomera es territorio de huertas y limoneros, donde el paisaje se tiñe de verde y el aroma a azahar perfuma las calles en primavera. Aunque no cuenta con grandes monumentos históricos, su valor reside en la autenticidad de su ambiente cotidiano, en sus tradiciones agrícolas y en una gastronomía que sabe a tierra y a huerta. Es un sitio tranquilo para quien quiere salir del circuito típico y asomarse a una Región de Murcia más diaria y menos decorada para el turista.
El municipio ha sabido equilibrar su carácter rural con una oferta de servicios moderna. Es buen punto base si quieres moverte por la comarca y luego volver a un sitio sencillo, sin complicaciones, donde todo queda cerca.
Paseo por el centro
El principal referente patrimonial de Santomera es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, un templo de estilo neoclásico que preside el centro del pueblo. Construida en el siglo XIX, su sobria fachada y su interior acogedor reflejan la religiosidad popular de la zona. El edificio ha sido testigo de generaciones de santomeranos y constituye el epicentro de las principales celebraciones religiosas.
Paseando por el casco urbano se pueden ver ejemplos de arquitectura popular murciana, con casas tradicionales encaladas y rejerías antiguas. No es un casco histórico monumental ni falta que le hace: es más bien ese paseo corto después del café, mirando fachadas, saludando gente sentada a la fresca y viendo cómo se organiza un día cualquiera.
Aunque Santomera es un municipio que ha crecido en las últimas décadas, algunos rincones del centro mantienen esa atmósfera de pueblo tranquilo donde el ritmo de vida transcurre sin prisas.
En los alrededores, la Huerta de Santomera ofrece un paisaje agrícola con bastante personalidad. Los campos de limoneros, las acequias tradicionales y las pequeñas casas de labor crean ese mosaico típico murciano donde todo parece girar alrededor del agua. Es un buen terreno para paseos cortos a pie o en bicicleta, sin grandes desniveles ni complicaciones técnicas.
Es recomendable recorrer los caminos rurales que conectan las distintas pedanías, como Matola o Siscar. Ahí se ve mejor esa mezcla entre campo trabajado y pequeños núcleos habitados donde lo normal sigue siendo ver tractores aparcados junto al bar o gente volviendo del bancal al atardecer.
El entorno
Santomera invita a un turismo pausado, muy pegado al día a día local: naturaleza cercana, comida sencilla hecha con producto bueno y rutas tranquilas entre huertas. No hay grandes atractivos aislados; aquí lo que manda es el conjunto.
Las rutas en bicicleta por la huerta son una buena excusa para moverte. Piensa más en paseo largo que en etapa épica: caminos llanos entre cultivos cítricos y hortalizas que acaban luego en los mercados o fruterías del entorno.
Para los amantes del senderismo hay caminos rurales que conectan Santomera con municipios vecinos como Fortuna o Orihuela. Son recorridos sencillos o moderados que se pueden hacer en familia si estás acostumbrado a caminar un poco. Lo interesante está en fijarse en la red de acequias tradicionales y en cómo se reparte el agua; algo muy cotidiano aquí pero bastante curioso si vienes desde fuera.
La gastronomía local tira mucho de huerta cercana. Verdura recién cortada, platos murcianos reconocibles como zarangollo, arroz con conejo o migas cuando refresca algo más. Nada sofisticado ni pensado para foto bonita: comida contundente, sabrosa y muy pegada al producto.
Los limones de Santomera tienen fama en toda la región por su calidad y sabor intenso. Al final acabas entendiéndolo: aquí hasta el café puede venir acompañado por gajos de limón casi sin darte cuenta.
Aunque no mencionaremos establecimientos concretos, el pueblo cuenta con bares y restaurantes donde encontrar cocina casera sin demasiadas florituras ni pretensiones turísticas.
La proximidad a la ciudad de Murcia (apenas 15 minutos en coche) permite combinar la tranquilidad discreta de Santomera con planes culturales o compras más urbanas cuando apetece cambiar un poco el registro.
Celebraciones
El calendario festivo de Santomera está marcado por celebraciones muy arraigadas entre los vecinos. Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario se celebran en octubre e incluyen procesiones, actos religiosos y verbenas populares donde participa prácticamente todo el pueblo.
En agosto tiene lugar la Feria de Santomera, con atracciones, puestos ambulantes y actividades lúdicas que atraen gente del entorno comarcal. Es ese momento del año en que las noches se alargan un poco más y cuesta menos quedarse charlando horas en la plaza.
Las fiestas de las pedanías, especialmente en Matola o Siscar, permiten ver celebraciones todavía más cercanas al barrio y al vecino conocido. Son fiestas pequeñas pero muy vividas desde dentro; si coincides esos días notarás rápido quién es “de aquí” porque todo va por saludos cruzados y conversaciones pendientes desde hace meses.
Información práctica
Cómo llegar: Santomera se encuentra a 12 kilómetros al sureste de Murcia capital. Se accede fácilmente por la autovía A-7 (salida 753) o por carreteras comarcales. Desde Murcia ciudad suele haber servicio regular de autobús. El aeropuerto internacional de Murcia-Corvera está relativamente cerca; conviene comprobar tiempos reales según tráfico.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) funciona muy bien por la floración de los limoneros y las temperaturas suaves. El otoño también resulta agradable para caminar algo más rato y centrarse en comer bien sin pasar calor extremo. Los veranos son calurosos al estilo sureste peninsular: si vienes entonces, mejor planear paseos cortos temprano o ya casi anocheciendo.
Consejo útil: Santomera funciona mejor como base tranquila para explorar parte de la Región que como destino único para varios días seguidos. Tienes acceso fácil a Murcia ciudad, pueblos como Fortuna (con sus balnearios) e incluso escapadas rápidas hacia el Mar Menor si te organizas bien los desplazamientos.
Consejos prácticos
Pueblo pequeño con servicios limitados comparado con Murcia capital; lo sensato es combinarlo con visitas a otros puntos cercanos para redondear el viaje sin quedarte corto de planes.